spring
Sonriendo...
No me frunzas el ceño, cuando te platico de amor:
¡Corazón!
No me llames bandida al robarte una sonrisa,
ni me digas bandolera al tocar el ruiseñor eco de tu corazón.
Ni pronuncies esa expresión;
¡Al tolete señora Flor!
Que si no me quieres escuchar hoy me recordarás mañana
como la intrépida mariposa que quiere acariciar tu alma.
¡Y si me extrañas!...si me extrañas que sea en el suspiro de la aurora
en el velo de la luna, en el tímido parpadeo de un lucero solitario
en el trinar de las aves que ensordecen tu voluntaria soledad,
extráñame también en el silbido del viento primaveral
pero no me olvides, tampoco olvides al sentir del amor
pues él es la razón por la que hablo yo a todo pulmón.
Encuéntrame en las florecitas del camino
o en el aplauso de los morichales
tal vez en una romántica canción.
Y no me frunzas más el ceño, te propongo relajación,
escucha aquellas melodías
con las que sobre el hombro te dormías
cuando bailabas con tu dos,
y mimoso en su cabellera
con tus manitas temblorosas, fuego suspirabas.
Vamos alisa el ceño, y cuando yo no este
dormítate en los brazos de un recuerdo,
vive un nuevo sueño y no olvides el amor
¡Corazón!
NOTA: La expresión “ar tolete señora Flor” en mis lares es una expresión exclamativa de admiración ante un hecho poco creíble o que el suceso puede traer serias consecuencias, el nombre Flor se lo puse yo, puede ser sustituido por cualquier otro: ar tolete señor Danilo, ar tolete señora Dalia….
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