Julius 1200
Poeta fiel al portal
Con el remanso tus ojos penetran
la noche infinita.
Mientras la primitiva Luna platina
tu senda,
incesantemente las estrellas no cesan
de parir estrellas.
Como bien sabes el amor conlleva
horizontes,
es el atontado brillo en la plenitud del brillo
cegador.
La armoniosa danza se vacía al crear la
singular y peculiar distante nebulosa.
Más hermosa que una prímula, es el
regalo amoroso y embriagador que
depone, acaricia, consuela al irreverente
y caprichoso destino.
Pero hace falta que desciendas del
vacío de la cúspide,
hace falta que entregues tus manos
a mis manos y ascendamos unidos
hacia la octava galaxia donde está
esa luz deslumbrante redentora.
Ahora espera un poco, domina tus
ansias, amplia tu conciencia que la
elevación nos aguarda...
la noche infinita.
Mientras la primitiva Luna platina
tu senda,
incesantemente las estrellas no cesan
de parir estrellas.
Como bien sabes el amor conlleva
horizontes,
es el atontado brillo en la plenitud del brillo
cegador.
La armoniosa danza se vacía al crear la
singular y peculiar distante nebulosa.
Más hermosa que una prímula, es el
regalo amoroso y embriagador que
depone, acaricia, consuela al irreverente
y caprichoso destino.
Pero hace falta que desciendas del
vacío de la cúspide,
hace falta que entregues tus manos
a mis manos y ascendamos unidos
hacia la octava galaxia donde está
esa luz deslumbrante redentora.
Ahora espera un poco, domina tus
ansias, amplia tu conciencia que la
elevación nos aguarda...
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