Anibal Rodriguez
Poeta adicto al portal
Te venía queriendo, de manera callada,
en el alma nacía mi pasión desmedida,
y la fuerza traía, de violenta cascada
de ríos muy crecidos, por lluvia sin medida!
Te miraba de niño, con mirada inocente,
sin saber que serías, de mi vida su anhelo,,
escuchaba tu risa, se quedaba en mi mente,
y pensaba que oía las campanas del cielo!
Me encantaba extasiarme con tu rostro esplendente,
presumiendo tu gracia de belleza infantil,
parecías un hada de los cuentos de oriente,
con tus manos tan finas, con sonrisa gentil!
Y llegaron los días en que todos sentimos
el ardor incesante que despierta el amor;
y los dos lo sentimos, y los dos lo vivimos,
y nos dimos el alma con inmenso fervor!
Mas la vida prepara diferentes destinos
que destruyen los sueños, que nos causan dolor,
y nuestras ilusiones torcieron sus caminos,
haciendo del ensueño, jardín de desamor!
En las cumbres del alma se quedaron izadas
las banderas preciosas de tu amor y mi amor,
con nostalgia flamean por las horas pasadas
de aquellos años mozos, tan llenos de esplendor!
Autor: Aníbal Rodríguez.