Julius 1200
Poeta fiel al portal
Los niños chinos se fascinaron con el pequeño
Oso Panda por su actitud contemplativa.
El captó inmediatamente la ignorancia de los
pequeños que querían llevárselo de su habitat.
Y los dejó hacer, no los arañó, no los apretó,
no se resistió, sólo se dejó conducir.
El Oso Panda posee colores inigualables y
la inteligencia proverbial que les viene del Tao.
Los pequeños chinos creían que si lo enjaulaban
lo hacían por su propio bien.
El Oso Panda asimiló el suceso, tal vez fuese una
experiencia transitoria y se comportó con docilidad.
Los pequeños chinos, una vez encerrado, cantaban
y bailaban en ronda en derredor, comía alimentos
que le desagradaban e incluso bebió vino de arroz
lo cual le originó alucinaciones.
Pero se sabe que la resignación del más sabio no
dura más que cierto tiempo y el Oso Panda no
deseaba dañar y aceptó humildemente todas las
travesuras y mientras aceptaba todo se resignaba .
Los Osos Pandas no creen en los chinos amables
por más que se esfuercen. Creen en el Camino,
en el Tao y nada más. Ese camino los seduce más
que cualquier curiosidad. Es lamentable pero esta
historia tuvo un mal final; por eso es mejor dejar
que los Osos Pandas sigan su viaje de iluminados
al más allá.
Oso Panda por su actitud contemplativa.
El captó inmediatamente la ignorancia de los
pequeños que querían llevárselo de su habitat.
Y los dejó hacer, no los arañó, no los apretó,
no se resistió, sólo se dejó conducir.
El Oso Panda posee colores inigualables y
la inteligencia proverbial que les viene del Tao.
Los pequeños chinos creían que si lo enjaulaban
lo hacían por su propio bien.
El Oso Panda asimiló el suceso, tal vez fuese una
experiencia transitoria y se comportó con docilidad.
Los pequeños chinos, una vez encerrado, cantaban
y bailaban en ronda en derredor, comía alimentos
que le desagradaban e incluso bebió vino de arroz
lo cual le originó alucinaciones.
Pero se sabe que la resignación del más sabio no
dura más que cierto tiempo y el Oso Panda no
deseaba dañar y aceptó humildemente todas las
travesuras y mientras aceptaba todo se resignaba .
Los Osos Pandas no creen en los chinos amables
por más que se esfuercen. Creen en el Camino,
en el Tao y nada más. Ese camino los seduce más
que cualquier curiosidad. Es lamentable pero esta
historia tuvo un mal final; por eso es mejor dejar
que los Osos Pandas sigan su viaje de iluminados
al más allá.
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