Prisioneros de la pasividad y el miedo,
no hay más que sequía,
en el levante ya no agita el viento .
Era tierra de frutos de otoño,
ahora tierra quemada solo.
Cuantas cadenas esclavizan regiones,
tenemos un nudo en la lengua,
parece que hay que pedir mil perdones,
al gritar que un país rompe eslabones.
Yo espero que cambie el tiempo,
esta sequía nos pesa,
estamos mutilados,
si no cultivamos nuestra tierra.
Que se agite el viento de levante,
hasta formar huracanes,
huracanes que arrasen,
lo que encuentren por delante.
Que el naranjo en esta tierra mande,
pues esta y no otra debió ser la fruta prohibida,
condenado sea el que lo maltrate.
Que se nos quite el nudo de la lengua,
que este pueblo no entiende de cobardía,
como decía Hernández, somos gente de alegría.
PD: Me gustaría una opinión, más que política, sobre la estructura, hay dos versos al principio sueltos, que no se si eso es correcto. Y cualquier cosa que se os ocurra es bienvenida. I si os gusta por supuesto.no hay más que sequía,
en el levante ya no agita el viento .
Era tierra de frutos de otoño,
ahora tierra quemada solo.
Cuantas cadenas esclavizan regiones,
tenemos un nudo en la lengua,
parece que hay que pedir mil perdones,
al gritar que un país rompe eslabones.
Yo espero que cambie el tiempo,
esta sequía nos pesa,
estamos mutilados,
si no cultivamos nuestra tierra.
Que se agite el viento de levante,
hasta formar huracanes,
huracanes que arrasen,
lo que encuentren por delante.
Que el naranjo en esta tierra mande,
pues esta y no otra debió ser la fruta prohibida,
condenado sea el que lo maltrate.
Que se nos quite el nudo de la lengua,
que este pueblo no entiende de cobardía,
como decía Hernández, somos gente de alegría.