Liliana Bilello
Poeta recién llegado
La música era su vida , sin embargo no podía avanzar demasiado en sus clases de guitarra , dado que no contaba con dicho instrumento. Hacía varios meses que su mamá, sin que él supiera nada , ahorraba peso por peso para poder obsequiarle a su hijo una guitarra.
Una tarde, al fín contaba con el dinero suficiente , así que salió temprano y se dirigió a la casa de música , su corazón estallaba de felicidad , imaginando la carita que pondría su hijo cuando la viera aparecer con la guitarra. Cuando llegó, su madre le dijo que cerrara los ojos , el niño sorprendido y sin entender demasiado ,cerró sus ojos , cuando los abrió, creyó que se trataba de un sueño , abrazó a su madre una y otra vez , los dos lloraban de emoción...
La felicidad de un hijo no tiene precio, no importa los sacrificios que tenga que hacer para poder sacarlos adelante y ser particípe de sus sueños...