Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
SATURNO
----------------------------------------------------------------------------------
Novio eterno de lunas,
de lunas de alrededores,
que sumidas en sus candores,
las conquistó éste galán,
sentado en su diván,
de anillos multicolores.
Novio errante del infinito,
caminante en el terciopelo;
el Don Juan de los cielos,
último Tenorio no extinto;
Que seduciendo en el laberinto,
de las estrellas fugaces,
hace con Júpiter paces
y bebe en fiestas de disfraces,
con Marte un vino tinto.
Esposo también de sus lunas,
en bodas de plata y calipso,
de oro y diamante nocturno,
de dos diamantes mellizos.
Eterno galán celeste,
que por la apostura que tiene,
sabe que no le conviene,
ser el novio de la Tierra,
No quiere con el Sol guerra,
ni ser la envidia astral;
más envidia de la que sufre,
por ser tan bello y apuesto.
Por experiencia se que esto;
siempre es causa de mal.
Pero él estoico conquista,
lunas y estrellas no pocas,
mas a la Tierra no la toca,
no toca ese panal,
pues a ella por amor,
solo el Sol le provoca,
la bella marcha nupcial.
&&&&&&
----------------------------------------------------------------------------------
Novio eterno de lunas,
de lunas de alrededores,
que sumidas en sus candores,
las conquistó éste galán,
sentado en su diván,
de anillos multicolores.
Novio errante del infinito,
caminante en el terciopelo;
el Don Juan de los cielos,
último Tenorio no extinto;
Que seduciendo en el laberinto,
de las estrellas fugaces,
hace con Júpiter paces
y bebe en fiestas de disfraces,
con Marte un vino tinto.
Esposo también de sus lunas,
en bodas de plata y calipso,
de oro y diamante nocturno,
de dos diamantes mellizos.
Eterno galán celeste,
que por la apostura que tiene,
sabe que no le conviene,
ser el novio de la Tierra,
No quiere con el Sol guerra,
ni ser la envidia astral;
más envidia de la que sufre,
por ser tan bello y apuesto.
Por experiencia se que esto;
siempre es causa de mal.
Pero él estoico conquista,
lunas y estrellas no pocas,
mas a la Tierra no la toca,
no toca ese panal,
pues a ella por amor,
solo el Sol le provoca,
la bella marcha nupcial.
&&&&&&
Última edición: