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Glosando a Miguel Hernandez. Soneto 2

Luis Delamar

Poeta fiel al portal

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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
que se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío,
se vaticina albor a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío…
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

como torna el latido… todavía,
cual al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
Fantástica la manera como le rindes este homenaje, muy grato volver a tus cálidas letras de la Mar
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho… todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar

¡Cómo me alegra encontrarte aquí, querido Luis! y descubrir que me siguen deslumbrando tus versos. Gracias por compartirlos.
Felicidades.
Un abrazo
Isabel
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
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"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho… todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
Luis encantada de leer esta dedicada obra que pule la nostalgia en el alma.
Un poema que abre y cierra tan perfecto a la temática con los versos de Hernández...
Un abrazo hasta tu espacio de letras!!!!
Camelia
 
Otra joya de tu excelencia poética. Tus obras Mago Luis, me fascinan siempre y no encuentro palabras ya creadas para decirte cuanto así que inventaré alguna, proximamente, jaj, por ahora mis abrabesos embelesados por tu arte mi amigo-
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
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"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho… todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
En el primer soneto glosaste magistralmente el primero y segundo verso del soneto 19 de «El rayo que no cesa». Ese trabajo me gustó muchísimo, todavía me emociono al volver a leerlo. Hoy, casi un año después, nos presentas esta segunda glosa que parte de aquel primer verso, pero ahora conjugado con el tercero, lo que obliga a que el poema resultante sea un soneto de rimas continuas, muy diferente al primero. | Sigues apostando por la limpidez gramatical, por la retórica que adorna de imágenes hermosas el texto, como el juego prosódico, o similicadencia, en los versos «y a la sazón, de la razón deslío / la sinrazón que el corazón me lía», o la enorme metáfora «el semen del rocío», en el penúltimo verso.

Yo creo que este es un poema superlativo en todos los sentidos. No abundan los poetas con una firma tan personal como la tuya, y mucho menos con esa capacidad expresiva, sutileza verbal y variabilidad de registros; siempre clásico, siempre moldeado a las formas, pero dejando tras su arte poética sensaciones estéticas impresionantes. Es como si te hubieses tomado todo el tiempo necesario para poder forjar la joya a partir de la piedra, en este y en aquel caso, la primera glosa, empleando finísimas herramientas solo al alcance de los grandes poetas.

Mi admiración confesa, querido amigo, un aplauso y mi abrazo infinito.
 
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"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho… todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar

Un gran soneto para glosar a Miguel Hernández, me ha encantado leerte.

El segundo cuarteto me ha recordado más a poetas anteriores a Miguel Hernández, es mi preferido por lo bien colocado que está ese juego de palabras y lo bien que da fuerza al mensaje.

Un abrazo.
Oncina.
 
Sobresaliente este soneto glosando a ese gran poeta de Orihuela; nuestra incivil guerra le costó la vida matándole de enfermedad y de hambre en la cárcel, una enorme muerte más que se pueden anotar los sanguinarios vencedores junto a la más directamente criminal de García Lorca.

Insisto, Luis, has hecho un poema extraordinario, cosa que ya no debiera sorprenderme viniendo de tu pluma, pero es inevitable que me conmueva con la belleza de estos versos, amigo.

Alguna encantadora comentarista (Ropitella) te ha atribuido el calificativo de "mago", y con toda la razón, pues tus poemas tienen una magia especial que nos deja encantados, al menos a mí me sucede.

Gracias de veras por compartirlo, poeta.

Un abrazo.


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"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho… todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
 
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"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

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como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar


No será este permanente aprendiz de poeta quien ponga pega alguna a este formidable poema. Lejos de pretender columpiarme en el halago fácil he de señalar que es uno de los mejores sonetos que se han leído por estos territorios poéticos.
Mi más entusiasta enhorabuena, poeta, con este abrazo.
 
La emoción que provoca la lectura es inevitable, siempre quedo impresionada de la bella fluctuación del pensamiento en tus imágenes, en este caso de cómo relacionas la tristeza con el simple hecho de estar vivo y así de bello expresar lo que tu corazón abriga. Es muy hermoso este soneto, Luis. Un gran abrazo hoy día.


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"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho… todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
Un lindísimo soneto, Luis: poco puedo agregar a los elogios que con justicia viene recibiendo. El encantador juego de los versos 7-8 parece un trampolín, en el tono de Lope en su teatro, para zambullirse en esos tercetos que la lengua acaricia como el arco de un cello sus cuerdas. Nada sobra, nada falta en ellos: para reflexionar es el papel de esa rima en «az» de los versos 9-10, suavizando quizás el cambio de tonalidad.

Tú sabes como soy, así que me perdonarás que te diga que en el verso 7 o falta o sobra una coma.

un abrazo, amigazo
Jorge
 
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Un lindísimo soneto, Luis: poco puedo agregar a los elogios que con justicia viene recibiendo. El encantador juego de los versos 7-8 parece un trampolín, en el tono de Lope en su teatro, para zambullirse en esos tercetos que la lengua acaricia como el arco de un cello sus cuerdas. Nada sobra, nada falta en ellos: para reflexionar es el papel de esa rima en «az» de los versos 9-10, suavizando quizás el cambio de tonalidad.

Tú sabes como soy, así que me perdonarás que te diga que en el verso 7 o falta o sobra una coma.

un abrazo, amigazo
Jorge
Dime, mi amigo, cual sería el sitio de las comas y lo modifico al instante ¿Quizás otra tras razón?
Y gracias, mil gracias por tus palabras que creo no merecer. En otro post te cuento un poco más.
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
Y qué decir de tu soneto de rima continua... Pues que conjuga a dos grandes poetas para deleite de los lectores y de los amigos que hacía unas cuantas lunas que no te leían un nuevo tema.
Las rimas muy a lo Miguel Hernández y con ese buen arte que atesoras.
Un placer leerte y un gran abrazo marinero.
 
Luis encantada de leer esta dedicada obra que pule la nostalgia en el alma.
Un poema que abre y cierra tan perfecto a la temática con los versos de Hernández...
Un abrazo hasta tu espacio de letras!!!!
Camelia
Hola querida amiga poeta, qué alegria encontrar tu generoso comentario en estos secillos versos.
Gracias, muchas gracias, Preciosa.
 
Hola, Luis. ¡Qué alegría encontrar una nueva entrega de esta glosa! Y de tanta calidad: creo que tu soneto es inmejorable, y no soy capaz de superar los elogios que ya te están haciendo. Imágenes como ésta

o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

son deslumbrantes. Y el verso

como al jardín el semen del rocío

doblemente bellísimo e interesante: enorme en una lectura realista, como te decía Elhi, y enorme también en una rectura latinista (semen = semilla en latín) que recuerda al sin concebir rocío, parir perlas del Polifemo de Góngora.

Una pregunta: ¿por qué en el verso 11 no usas también "como", en lugar de cual? Te queraría un tercero anafórico perfecto.

Y una reflexión: has emparejado la rima en -ía (que procede del soneto de Miguel Hernández) con otra rima vocálica pura en -ío. Estas rimas vocálicas puras son trivialmente consonantes y simultáneamente asonantes. Yo creo que son muy peligrosas porque, al carecer de consonantes, marcan poco el sonido final de los versos. Es lo que nos pasa a los andaluces cuando hablamos: nuestas hablas son más fluidas y menos articuladas por no pronunciar bien (o no pronunciar en absoluto) las -s, las -d-, etc... Y esto tiene repercusión en el plano fónico de tu poema: es como si los singos de puntuación fónicos no existieran para marcar la cadencia de los versos, y eso es problemático en poemas o estrofas de sólida arquitectura, como el soneto o la octava real: la estructura puede tambalearse. Además, has mantenido la misma rima en los tercetos; a mi juicio, elección desacertada. En el Polifemo, por seguir con el mismo ejemplo, las octavas 1, 4, 6, 8, 30, 34, 42, 47, 49, 53 y 56 son las que tienen rima vocálica pura, pero nunca alteranada con otra del mismo tipo.

No te lo comento para animarte a cambiarlo, pues el poema es, como ya dije, inmmejorable. Pero te lo dejo simplemente como reflexión personal, pues creo que tu opinión al respecto será muy valiosa.

Saludos.
 
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Hola, Luis. ¡Qué alegría encontrar una nueva entrega de esta glosa! Y de tanta calidad: creo que tu soneto es inmejorable, y no soy capaz de superar los elogios que ya te están haciendo. Imágenes como ésta



son deslumbrantes. Y el verso



doblemente bellísimo e interesante: enorme en una lectura realista, como te decía Elhi, y enorme también en una rectura latinista (semen = semilla en latín) que recuerda al sin concebir rocío, parir perlas del Polifemo de Góngora.

Una pregunta: ¿por qué en el verso 11 no usas también "como", en lugar de cual? Te queraría un tercero anafórico perfecto.

Y una reflexión: has emparejado la rima en -ía (que procede del soneto de Miguel Hernández) con otra rima vocálica pura en -ío. Estas rimas vocálicas puras son trivialmente consonantes y simultáneamente asonantes. Yo creo que son muy peligrosas porque, al carecer de consonantes, marcan poco el sonido final de los versos. Es lo que nos pasa a los andaluces cuando hablamos: nuestas hablas son más fluidas y menos articuladas por no pronunciar bien (o no pronunciar en absoluto) las -s, las -d-, etc... Y esto tiene repercusión en el plano fónico de tu poema: es como si los singos de puntuación fónicos no existieran para marcar la cadencia de los versos, y eso es problemático en poemas o estrofas de sólida arquitectura, como el soneto o la octava real: la estructura puede tambalearse. Además, has mantenido la misma rima en los tercetos; a mi juicio, elección desacertada. En el Polifemo, por seguir con el mismo ejemplo, las octavas 1, 4, 6, 8, 30, 34, 42, 47, 49, 53 y 56 son las que tienen rima vocálica pura, pero nunca alteranada con otra del mismo tipo.

No te lo comento para animarte a cambiarlo, pues el poema es, como ya dije, inmmejorable. Pero te lo dejo simplemente como reflexión personal, pues creo que tu opinión al respecto será muy valiosa.

Saludos.
No entiendo,mi amigo eso que me cuentas. Soy un absoluto desastre y me dejo llevar por mi mal oído.
Gracias.
 
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Lo que te decía es que rimar todo el poema con terminaciones sin consonante (-ía, -io) deja los finales de verso más "deshilachados" que hacerlo en consonante pura. No hay ninguna norma que lo prohiba, ni digo que lo hayas hecho mal; sólo te comentaba que no me parece la mejor elección a nivel sonoro.

No estoy de acuerdo en que tengas mal oído: el juego de palabras agudas al final del segundo cuarteto (sazón, razón, sinrazón, corazón) me parece una ilustración sonora magnífica de ese "vaivén" del sexto verso; es pura música muy bien hecha. Y me recuerda a otro soneto de Miguel Hernández que, sin duda, también conoceras (Tengo estos huesos hechos a las penas) donde se explota un efecto similar.
 
Amigo; la terminación en "ía" forzada del primer y último verso, o me obligaban a hacer un compendio raro de rimas u optaba por la rima continua. No sé porqué, pero me ponía lo del "ia" "io".
Gracias.
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar
Ayyy Luís qué sonetazo ha florecido en tus manos de poeta, leerlo es sentir la belleza del amor, es un ir y venir alegre a estos versos intensos llenos de sentimiento. Encantada de leerte siempre mi querido gaditano, siempre que te veo siento la alegría de Cádiz correr por mis venas. Besazos a tu corazón marinero...............muááááááácksssss....
 
Otra joya de tu excelencia poética. Tus obras Mago Luis, me fascinan siempre y no encuentro palabras ya creadas para decirte cuanto así que inventaré alguna, proximamente, jaj, por ahora mis abrabesos embelesados por tu arte mi amigo-
Te dejo un beso y mi gratitud infinita por tu siempre generoso comentario y el calor que dispensas a mis letrillas, mi amiga.
Gracias, mi querida Rosanna.
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón, de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar


Menudo soneto te has marcado en esta Glosa. Otra joyita más de esas que nos dejas de vez en cuando.

Un cordial saludo.

Mouse
 
En el primer soneto glosaste magistralmente el primero y segundo verso del soneto 19 de «El rayo que no cesa». Ese trabajo me gustó muchísimo, todavía me emociono al volver a leerlo. Hoy, casi un año después, nos presentas esta segunda glosa que parte de aquel primer verso, pero ahora conjugado con el tercero, lo que obliga a que el poema resultante sea un soneto de rimas continuas, muy diferente al primero. | Sigues apostando por la limpidez gramatical, por la retórica que adorna de imágenes hermosas el texto, como el juego prosódico, o similicadencia, en los versos «y a la sazón, de la razón deslío / la sinrazón que el corazón me lía», o la enorme metáfora «el semen del rocío», en el penúltimo verso.

Yo creo que este es un poema superlativo en todos los sentidos. No abundan los poetas con una firma tan personal como la tuya, y mucho menos con esa capacidad expresiva, sutileza verbal y variabilidad de registros; siempre clásico, siempre moldeado a las formas, pero dejando tras su arte poética sensaciones estéticas impresionantes. Es como si te hubieses tomado todo el tiempo necesario para poder forjar la joya a partir de la piedra, en este y en aquel caso, la primera glosa, empleando finísimas herramientas solo al alcance de los grandes poetas.

Mi admiración confesa, querido amigo, un aplauso y mi abrazo infinito.
Gracias infinitas, querido amigo, por tu reposada lectura y tu impagable generosidad para con mis letrillas.
Este segundo soneto lo escribí a poco de publicar el primero, pero tu sabes, de esas cosas que no acabas de verlo, que no termina de gustarte. Al cabo de un puñado de meses lo desempolvé y vi la claridad que en su día no adivinaba.
Te dejo un fuerte abrazo, junto con el compromiso de un retorno más frecuente a este querido espacio poético.
 
Un gran soneto para glosar a Miguel Hernández, me ha encantado leerte.

El segundo cuarteto me ha recordado más a poetas anteriores a Miguel Hernández, es mi preferido por lo bien colocado que está ese juego de palabras y lo bien que da fuerza al mensaje.

Un abrazo.
Oncina.
Celebro que te guste, amigo; tan generosas palabras viniendo de un poeta de tu calidad, me suenan a gloria.
Gracias.
Un abrazo.
 
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Glosando a Miguel Hernandez.
Soneto 2

"Cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía"
Miguel Hernandez.

De su soneto: Yo sé que ver y oír a un triste enfada.Versos 2 y 3



Cuando se viene y va de la alegría,
tal se troca un edén en un baldío
o se augura color a un cielo umbrío
que retales de espejos presumía.

Así voy, consintiendo la anarquía
del vaivén de un ilógico amorío;
y a la sazón de la razón deslío
la sinrazón que el corazón me lía.

Es tan audaz el terco desvarío,
tan pertinaz mi floración tardía,
que han regresado abriles a mi estío

cual el quejido al pecho todavía,
como al jardín el semen del rocío…
como un mar meridiano a una bahía.


Luis Delamar


Estimado Luis bello poema en todo su contenido, con la estructura no me meto, hay quienes saben más. Has estado en mi espacio y te devuelvo el detalle. Un abrazo poético.
 
Última edición:
Precioso soneto Luis, el mayor riesgo que corre un corazón en esta vida, ocurre cuando se enamora, sin embargo es el amor lo que le da el mayor valor a nuestra existencia, un enorme placer leerte, besos.
 

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