¡Fue tan efímero..!En nada que cambiaron los turnos y desapareció.
La última vez la observaba sin ella saberlo ,cómo me buscaba
entre el tumulto de gente, aquella gozosa expectación
que solo yo podíaa arrancarle de sus ojos.No se cómo explicarlo
pero sabría hablar sosegadamente de sus anhelos:Tan solo quedó una canción.
Un hombre trémulo y triste
absorto entre lívidas meditaciones
caminaba lento y abatido
macilento entre andamios de flores
quedando atrás las siemprevivas
que canturreaban entre risas
compañeras inseparables de la noche.
Entró ,travesaba sinuoso pasadizo
buscando la ensombrecida habitación de descanso
y crujió la cerradura ,pensó que se abría
con su áspera puerta y brazos llenos el paraíso.
Era tal mujer de mejillas rosa y labios gruesos
sabedora de sus anhelos
que al fin encontró entre tumultos de gentes
la besó y acarició los cabellos,
tez blanca ,hermosa y pechos turgentes
uniendo con fuerza amor y gozo eterno.
¡Pero fué tan breve el encuentro!
¡el instante tan mágico y tan corto!
las Diosas vienen y van
¡Pero tan efímero el gozo!
¡el instante tan penetrante y mágico!.
El hombre vuelve a la realidad
de golpe trémulo y triste
absorto entre lívidas meditaciones
caminaba lento y abatido
al final del pasadizo ,su sombría habitación de descanso.
Un hombre perdido ,el fruir del verso
dejándolo absorto y entre sueños atrapado
quedando el poeta triste , solitario y pálido .
La última vez la observaba sin ella saberlo ,cómo me buscaba
entre el tumulto de gente, aquella gozosa expectación
que solo yo podíaa arrancarle de sus ojos.No se cómo explicarlo
pero sabría hablar sosegadamente de sus anhelos:Tan solo quedó una canción.
Un hombre trémulo y triste
absorto entre lívidas meditaciones
caminaba lento y abatido
macilento entre andamios de flores
quedando atrás las siemprevivas
que canturreaban entre risas
compañeras inseparables de la noche.
Entró ,travesaba sinuoso pasadizo
buscando la ensombrecida habitación de descanso
y crujió la cerradura ,pensó que se abría
con su áspera puerta y brazos llenos el paraíso.
Era tal mujer de mejillas rosa y labios gruesos
sabedora de sus anhelos
que al fin encontró entre tumultos de gentes
la besó y acarició los cabellos,
tez blanca ,hermosa y pechos turgentes
uniendo con fuerza amor y gozo eterno.
¡Pero fué tan breve el encuentro!
¡el instante tan mágico y tan corto!
las Diosas vienen y van
¡Pero tan efímero el gozo!
¡el instante tan penetrante y mágico!.
El hombre vuelve a la realidad
de golpe trémulo y triste
absorto entre lívidas meditaciones
caminaba lento y abatido
al final del pasadizo ,su sombría habitación de descanso.
Un hombre perdido ,el fruir del verso
dejándolo absorto y entre sueños atrapado
quedando el poeta triste , solitario y pálido .
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