Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo apartándote el cabello de la nuca
y tus colochos cual peluca
entre mi rostro,
tú medio indecisa aunque te diga yo algo hermoso
porque aún eres señorita,
y yo besando tu cuello
tratando de sacarte lo perverso
para inaugurar la cita.
Tú mirando de reojo
como esperando si decido
continuar besando el cuello
o si hago caso a ese doble sentido
que te hizo bajar el tirante del vestido
para antojarme con tu hombro.
Escuche señorita
aquí estamos a lo que usted decida,
pero le adivierto
que si damos rienda suelta a este deseo
es probable que su cama
crea que yo soy su dueño.
Yo acelerando mis latidos
y usted con un suspiro
quita la señal de ceda,
y antes de que suceda
que usted pueda arrepentirse
mejor es apurarme a arrancarle su vestido
y graduarnos de aprendices.
Señorita...
Sepa usted que yo tengo modales
y es el colmo que pretenda hacerlo usted,
cuando yo puedo desnudarle.
Señorita...
Atiendo cada petición que tenga
y es mentira que soy su dueño,
soy su verdadero esclavo,
áteme a la cama y empecemos con el juego.
Señorita...
Esta última hora ha sido brava,
pero como soy caballero
repitamos todo desde el verso primero
pa que no quede antojada.
y tus colochos cual peluca
entre mi rostro,
tú medio indecisa aunque te diga yo algo hermoso
porque aún eres señorita,
y yo besando tu cuello
tratando de sacarte lo perverso
para inaugurar la cita.
Tú mirando de reojo
como esperando si decido
continuar besando el cuello
o si hago caso a ese doble sentido
que te hizo bajar el tirante del vestido
para antojarme con tu hombro.
Escuche señorita
aquí estamos a lo que usted decida,
pero le adivierto
que si damos rienda suelta a este deseo
es probable que su cama
crea que yo soy su dueño.
Yo acelerando mis latidos
y usted con un suspiro
quita la señal de ceda,
y antes de que suceda
que usted pueda arrepentirse
mejor es apurarme a arrancarle su vestido
y graduarnos de aprendices.
Señorita...
Sepa usted que yo tengo modales
y es el colmo que pretenda hacerlo usted,
cuando yo puedo desnudarle.
Señorita...
Atiendo cada petición que tenga
y es mentira que soy su dueño,
soy su verdadero esclavo,
áteme a la cama y empecemos con el juego.
Señorita...
Esta última hora ha sido brava,
pero como soy caballero
repitamos todo desde el verso primero
pa que no quede antojada.