Osidiria
Poeta asiduo al portal
Vivir con esa mujer
es como pasar el día bailando el vals de las horas
mecidos por las olas de un mar
que se agita entre la calma y la tempestad,
esto no tendría nada de particular
si no fuera porque ninguno de los dos sabemos bailar
y aun así no nos pisamos los pies,
somos a la vez grumete y capitán,
la música que suena de fondo
es el roce que producen nuestros ojos al mirarse
durante noches enteras sin parpadear,
nos encontramos por casualidad,
sin buscarnos, al saludarnos nos besamos
y desde entonces nuestros labios
se necesitan el uno al otro para respirar,
su nombre no lo voy a decir aquí,
lo sabe ella, que es quien lo lleva,
lo sé yo, y también sé
que es la llama que arde en mi corazón,
y al mundo no le importan nuestros secretos,
eso entre ella y yo,
y llegados a este punto hay poco más que decir,
salvo que por esa mujer
estoy dispuesto a morir las veces que hagan falta
con tal de seguirla hasta la eternidad.
***
**
*
es como pasar el día bailando el vals de las horas
mecidos por las olas de un mar
que se agita entre la calma y la tempestad,
esto no tendría nada de particular
si no fuera porque ninguno de los dos sabemos bailar
y aun así no nos pisamos los pies,
somos a la vez grumete y capitán,
la música que suena de fondo
es el roce que producen nuestros ojos al mirarse
durante noches enteras sin parpadear,
nos encontramos por casualidad,
sin buscarnos, al saludarnos nos besamos
y desde entonces nuestros labios
se necesitan el uno al otro para respirar,
su nombre no lo voy a decir aquí,
lo sabe ella, que es quien lo lleva,
lo sé yo, y también sé
que es la llama que arde en mi corazón,
y al mundo no le importan nuestros secretos,
eso entre ella y yo,
y llegados a este punto hay poco más que decir,
salvo que por esa mujer
estoy dispuesto a morir las veces que hagan falta
con tal de seguirla hasta la eternidad.
***
**
*