Nil
Poeta recién llegado
POEMA VERANIEGO:
Del chorro de mi fuente
Salen secas mis palabras,
ansiosas por revivir
mi alma, una llama apagada.
Nacen a veces en sueños,
bajo la aurora dorada
y vienen a reposar
en el blanco de mi almohada.
Y ellas entran en mi oreja
En busca de sus hermanas...
se mezclan... ¡Gran explosión!
Me despierto ansioso al alba.
Tengo preparado un lápiz
siempre al lado de hojas blancas,
donde escribo sin parar
por miedo de perder mi alma...
La pierdo... Frío vacío
que llena la sala en calma.
Otras, se produce el parto
estando yo lejos de casa.
Mu cuerpo vaga sin rumbo,
mi corazón se para.
Y cuando me recupero...
Espuma blanca... Esfumadas...
Vagabundeo ebrio y solo,
lloro hasta la madrugada.
Pues ha raptado a mis hijas
el limbo de las palabras.
Del chorro de mi fuente
Salen secas mis palabras,
ansiosas por revivir
mi alma, una llama apagada.
Nacen a veces en sueños,
bajo la aurora dorada
y vienen a reposar
en el blanco de mi almohada.
Y ellas entran en mi oreja
En busca de sus hermanas...
se mezclan... ¡Gran explosión!
Me despierto ansioso al alba.
Tengo preparado un lápiz
siempre al lado de hojas blancas,
donde escribo sin parar
por miedo de perder mi alma...
La pierdo... Frío vacío
que llena la sala en calma.
Otras, se produce el parto
estando yo lejos de casa.
Mu cuerpo vaga sin rumbo,
mi corazón se para.
Y cuando me recupero...
Espuma blanca... Esfumadas...
Vagabundeo ebrio y solo,
lloro hasta la madrugada.
Pues ha raptado a mis hijas
el limbo de las palabras.