A ver José… parece que lo tomamos para otro lado. Primero, no me ofendí… sino no te hubiese hecho la cita en broma. No sé… si te diste cuenta.
En eso estoy un poco con Orees, racismos… hijos de putas y demás hay en todos lados, en todas las naciones. Pero sinceramente, más allá del mito que se crea de algo, te puedo decir que en general, la sociedad argentina no es tan racista como la pueden pintar en otros lados. Yo no creo que los argentinos se esmeren en hacerle la vida imposible a los del Paraguay, de Bolivia, de Perú que vinieron a trabajar pa´estos lados. Pero es un tema que a veces entra en roce por la propia mano de obra de ellos que tanto lo necesitan como los mismos argentinos, hablando del trabajo. Es cierto que no consiguen los propios argentinos un puesto laboral decente en varias ocasiones por ese motivo. A ver… un ejemplo para que me comprendas, es feo que alguien que recién viene de otro país y que tiene necesidades económicas, por supuesto. Se ofrezca para hacer el trabajo de un empleado argentino que está en ese lugar por 5 o 10 años. Acá lo que ocurre es que despiden a ese empleado argentino porque le tenían que pagar cargas sociales y un sueldo que corresponda a la antigüedad y se avale con el sueldo mínimo dictaminado por el Congreso. Entonces despiden al argentino, buscan un motivo para hacerlo, y contratan al extranjero en negro, sin pagarle aportes ni cargas sociales, ni tampoco el sueldo mínimo. Esto es lo que pasa un poco acá, el roce que puede llegar a ver.
Con respecto a de los nazis y toda la bola que se arma… Bueno, que te voy a decir, yo no lo veo… no veo nazis en la calle… jajaja Pero si hay expedientes de eso, en la época de la dictadura y todo eso para mí fue un mero interés político/económico… Ya sabemos que esos partidos de mierda bailan por la plata.
Incluso los partidos demócratas que asumen en la actualidad venden a su madre con tal de llenarse los bolsillos.
Pero volviendo al roce que hay entre extranjeros que vienen a trabajar a la argentina y los propios argentinos, te puedo decir que no es tanto culpa de los ciudadanos sino de los grandes eslabones que están allá arriba en la cúpula y manejan y manejaron siempre todo a su antojo… a favor de unos pocos.
No podemos llamar a un perro racista porque muerde y ladra cuidando su territorio. Es un tema jodido José… cuando pasa eso.
Con el tema de Liki… bueno, yo ya dije, que lo que hablo sobre él es por las largas charlas escritas que tuve con él en su tiempo. Yo creo que había que saber comprender lo que decía y no tomarlo a la ligera. Y más cuando el ambiente se calentaba.
Pero bueno, no lo conocí personalmente, y uno por más que crea conocer a alguien porque convive con él, aún así las personas nunca se terminan de conocer.
Un abrazo José, por cierto… no hay miedo al debate, tampoco me ofendí… creo que estaba claro eso.