John Mejía
Poeta asiduo al portal
Siento sed de ti,
mi cuerpo es una brasa al rojo vivo,
mi paladar es un árido desierto sin tus besos,
y tu boca, esa que me lleva a la gloria,
es cascada de placer.
Siento sed de tu piel de primaveras,
de copiosos inviernos,
entre piernas y brazos entrelazados,
entre el aroma de tu piel de rosas blancas…
Siento sed de oír tu voz,
de tu respiración en mi pecho,
de tus manos explorando mis sentidos,
y tu vientre convertido en mi guarida.
Siento sed de sentirte sólo mía,
de robarle al destino tu pasado y tu presente,
de dejar mis huellas en tu piel de madrugadas,
y saturarme de ese olor que deja enamorado.
Siento sed de que tus ojos me miren,
que se llenen de lo intenso de mi ser,
de tomarte y hacerte mía a todas horas,
y encallar en lo inmenso de tu belleza.
Siento sed de sentirme aún más vivo,
y por ti al fin dejarte ese amor que te profeso.
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