lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Atravesé los confines
de la celeste aurora,
buscando la desnudez
de un segundo y de su sombra.
Puse escaleras a la Luna
rompiendo el aire de cobre;
las nubes, gigantes azules,
sangraban deformes.
Una voz retumbó
más allá del horizonte,
su eco aún permanece
solemne, inmerso en reproches.
Y ahora, aquí,
en el arcoíris blanco,
soy instante eterno
de invisible halo.
Última edición: