spring
Sonriendo...
No me asiré mas a tu pecho
para darle sosiego a mi soliviantado soplo,
yaceré en el poema que aun no has escrito,
el que florecido llegará en los días de pascua.
Espérame junto al río, sobre las florecitas blancas
donde apunta el rayito de sol entre las espesas ramas,
y deja que llegue la aurora entre la neblina celeste,
debes ser fuerte para asentir la ofuscación
por si la esencia de mi esencia se te presente,
entonces, ofrécele el revelado verso guardado,
y nos iremos de la mano;
¡Glorificados!
¡Sublimados!
en la brisa y el rocío
en la luz y el olor a verde.
Serán tres horas eternas hasta las nueve quince,
tres horas antes que el sol llegue a su extremo norte
en víspera del gran evento cuando nos toque renacer
en el equinoccio de primavera.
¡Humildes!
Daremos media vuelta hasta alcanzar el plenilunio.
¡Perfecta danza de amor y vida!
¡Amor latente, vida que reside en la vida!
¡Humanos con humanidad!
como los originarios pobladores del Pachamama:
¡Ellos, me llamaron primavera!
Agradecidos de ser nutridos por lo que en equilibrio se recibe
siendo ofrenda de un ritual develar poesía a sus bondades
por amor a la propia natura y la humanidad que le habita.
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