Normas de etiqueta para comer a la mesa - parto due

Fulgencio Cibertraker

Poeta que considera el portal su segunda casa
El anfitrión es quien da la pauta para comenzar la pitanza.
La servilleta, en el regazo, no del cuello "colgado".
Los alimentos como las "pelotas" no se tocan.
Los matrimonios en la mesa se sientan separados
así legalmente poco a poco se van acostumbrando.
Si los comensales ya están sentados ya no se besan las manos.
Está a pedir de boca que no debes llevarte grandes bocados a la boca.
Las sopas, por buenas que estén, no se apuran ni se sorbeten. lapsos
No se debe rodear el plato ni con los pies ni con los brazos.
Los cubiertos que uséis no los volváis a poner sobre el mantel.
El tenedor debe pasar hambre no lo dejes con fiambre.
La servilleta y la sirvienta se cogen con la izquierda.
Hay que esperar a servir a todos el primer plato
pero el segundo en cuanto este puesto, meter mano.
Queda estrictamente prohibido empujar y llevarse el plato.
Tamborilear con los dedos solo esta permitido
para tus sobrinos si son pequeños o bajitos.
Si os ausentáis de la mesa pero vais a seguir comiendo,
dejad el cuchillo y el tenedor sobre el plato, uno a cada lado
y ya podéis salir sin arrastrar la silla ni tropezar, corriendo
no todos lo consiguen sin derribar la servilleta al suelo.
Jamás laves la cuchara en el vaso o la taza (del wáter).
Si hay algo lejos del alcance lo cogeis sin alargar el brazo.
Al acabar la faena si sobra, la servilleta no es una fragoneta.
El pan, sí, el pan. El vuestro es el que tenéis a la izquierda.
¿Qué digo yo, a qué lado el iPhone está acordado dejarlo?
Ahí lo dejo. Que lo disfruten, buen provecho.

A Don L. Prieto que da gusto verle comer sopa de letras con elegancia, si por aqui te pasas, que aproveche.
A lo hecho pecho y si aprovecho pechuga.
 
Última edición:
El anfitrión es quien da la pauta para comenzar la pitanza.
La servilleta, en el regazo, no del cuello colgando.
Los alimentos como las pelotas no se tocan.
Los matrimonios en la mesa se sientan separados
así legalmente poco a poco se van acostumbrando.
Si los comensales ya están sentados ya no se besan las manos.
Está a pedir de boca que no debes llevarte grandes bocados a la boca.
Las sopas, por buenas que estén, no se apuran ni se sorben.
No se debe rodear el plato ni con los pies ni con los brazos.
Los cubiertos que uséis no los volváis a poner sobre el mantel.
El tenedor debe pasar hambre no lo dejes con fiambre.
La servilleta y la sirvienta se cogen con la izquierda.
Hay que esperar a servir a todos el primer plato
pero el segundo en cuanto este puesto, meter mano.
Queda estrictamente prohibido empujar y llevarse el plato.
Tamborilear con los dedos solo esta permitido
para tus sobrinos si son bajitos o pequeños.
Si os ausentáis de la mesa pero vais a seguir comiendo,
dejad el cuchillo y el tenedor sobre el plato, uno a cada lado
y ya podéis salir sin arrastrar la silla ni tropezar, corriendo
no todos lo consiguen sin derribar la servilleta al suelo.
Jamás laves la cuchara en un vaso o la taza (del wáter).
Si hay algo lejos del alcance lo pedís sin alargar el brazo.
Al acabar la faena si sobra la servilleta no es una fragoneta.
El pan, sí, el pan. El vuestro es el que tenéis a la izquierda.
¿Qué digo yo a qué lado el iPhone está acordado dejarlo?
Ahí lo dejo. Que lo disfruten, buen provecho.

A Don L. Prieto que da gusto verle comer sopa de letras con elegancia, si por aqui te pasas, que aproveche.
A lo hecho pecho y si aprovecho pechuga.
Estos sabios consejos son de hecho los de un hombre del todo refinado y elegante. A seguirlos.
Abrazos, amigo Fulgencio.
Salvador.
 

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