Julius 1200
Poeta fiel al portal
Sumisa con el día y con la noche,
tu amor sin descanso es miel, es
imprevisto cielo dulcificando el alma.
Mi piel hoy se eriza de resplandores,
ya no me seco sin raíces porque
tengo flores; el Jardín apostó a
esta aurora. Es una mañana donde
se platina la luna y todos los confines
se tornan grávidos y alados.
El Marzo, extraño, llegó en ruidosa
marcha; la plétora reapareció en segundos,
es la Primavera olvidada sin el porvenir de
ayunos. De cada planta mustia se remozan
las flores más insospechadas y ocurre en
instantes y nadie quiere apagar las últimas
rosas. Las hojas secas cedieron el turno.
Admirable: ellas transformaron las tinieblas
tenebrosas. Marzo llegó como en un trance
y desafió las penas. El suave día se modeló
a gusto y el agua del arroyo lavó las heridas...
tu amor sin descanso es miel, es
imprevisto cielo dulcificando el alma.
Mi piel hoy se eriza de resplandores,
ya no me seco sin raíces porque
tengo flores; el Jardín apostó a
esta aurora. Es una mañana donde
se platina la luna y todos los confines
se tornan grávidos y alados.
El Marzo, extraño, llegó en ruidosa
marcha; la plétora reapareció en segundos,
es la Primavera olvidada sin el porvenir de
ayunos. De cada planta mustia se remozan
las flores más insospechadas y ocurre en
instantes y nadie quiere apagar las últimas
rosas. Las hojas secas cedieron el turno.
Admirable: ellas transformaron las tinieblas
tenebrosas. Marzo llegó como en un trance
y desafió las penas. El suave día se modeló
a gusto y el agua del arroyo lavó las heridas...
Última edición: