Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Los tejados nocturnos se despiertan vestidos,
sus alas vuelan desnudas sobre la piel dormida,
una paloma curiosa, una sombra felina,
la luna, siempre la luna…
y tú regando las horas
que crecen en las antenas,
bosteza el sol acostado
en un cometa confortable,
en tus ojos veo la noche como nos mira
mientras te amo en el borde de la estrella que más brilla.
sus alas vuelan desnudas sobre la piel dormida,
una paloma curiosa, una sombra felina,
la luna, siempre la luna…
y tú regando las horas
que crecen en las antenas,
bosteza el sol acostado
en un cometa confortable,
en tus ojos veo la noche como nos mira
mientras te amo en el borde de la estrella que más brilla.