Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
El último crepúsculo se ha perdido
en tus ojos.Y las estrellas iluminan
el camino de tu alma.
La noche teje un ramo de luceros
para tu vientre de rosa.
Se parecen tus senos a caracolas
blancas.A espumas que la mar
besa sobre tu frente de nácar.
¡Yo te amo!
Naciste con la luz del último relámpago.
El viento supo de ti, mucho antes
de conocerte, de cimbreante en su regazo.
En ti las olas cantan, y los peces
te coronan con escamas de oro.
Mujer de terciopelo dorado.
Sobre tu pelo anidaron los
pájaros del amor, cubriéndote de alas.
¡Yo te amo!
Galopan por tu cuerpo los caballos
del deseo.Torrentera de estrellas para
llegar a ti, desembocando en tu aurora.
Naciente luz del Universo.
Reflejo, irradiación de nuestros besos.
Blancas nubes beben lluvia en tus ojos.
Pongo un racimo de constelaciones
sobre tus manos dulces de uva, porque
¡Yo te amo!
en tus ojos.Y las estrellas iluminan
el camino de tu alma.
La noche teje un ramo de luceros
para tu vientre de rosa.
Se parecen tus senos a caracolas
blancas.A espumas que la mar
besa sobre tu frente de nácar.
¡Yo te amo!
Naciste con la luz del último relámpago.
El viento supo de ti, mucho antes
de conocerte, de cimbreante en su regazo.
En ti las olas cantan, y los peces
te coronan con escamas de oro.
Mujer de terciopelo dorado.
Sobre tu pelo anidaron los
pájaros del amor, cubriéndote de alas.
¡Yo te amo!
Galopan por tu cuerpo los caballos
del deseo.Torrentera de estrellas para
llegar a ti, desembocando en tu aurora.
Naciente luz del Universo.
Reflejo, irradiación de nuestros besos.
Blancas nubes beben lluvia en tus ojos.
Pongo un racimo de constelaciones
sobre tus manos dulces de uva, porque
¡Yo te amo!