Karosea
Poeta asiduo al portal
Y desperté del sueño...
Allí estabas con tu mesura cincelada
vigilante de mi cadencia un tanto inerte.
Arrullabas desde la sonoridad de tu alma
como me desmadejaba sin prurito y reparo
en un torbellino de marejadas nuevas,
de musgo colorido,
fresias inconfesas.
Cielos encendidos,
estrellas que deleitan.
Allí estabas en tu esencia inabarcable
velando sigiloso mi relegado despertar.
Suspirabas hechiceras frases melodiosas,
encantadas notas musicales que componen
una pieza armoniosa que dos entonen.
Arpegios incesantes,
coro de emociones,
Cuidados en acordes
compases con sabores.
Y así desperté del sueño...
Y vislumbre tu estancia desde siempre.
Tu presencia delicada en mis rincones.
Allí estabas con tu mesura cincelada
vigilante de mi cadencia un tanto inerte.
Arrullabas desde la sonoridad de tu alma
como me desmadejaba sin prurito y reparo
en un torbellino de marejadas nuevas,
de musgo colorido,
fresias inconfesas.
Cielos encendidos,
estrellas que deleitan.
Allí estabas en tu esencia inabarcable
velando sigiloso mi relegado despertar.
Suspirabas hechiceras frases melodiosas,
encantadas notas musicales que componen
una pieza armoniosa que dos entonen.
Arpegios incesantes,
coro de emociones,
Cuidados en acordes
compases con sabores.
Y así desperté del sueño...
Y vislumbre tu estancia desde siempre.
Tu presencia delicada en mis rincones.
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