Abrahám Emilio
Emilio.
no me mires ni un instante aunque te llame
el iris negro igual que las uvas en los viñedos
no llores como la nube al terminar la primavera
porque mi corazón es una flor marchita
en un jardín que pide mis lágrimas
y que el amor hace crecer las hierbas
no seas Puck ni me otorgues alas hasta tu cielo
no
no
no
no
yo no sé de las cosas profundas que acompañan
la mente loca de los sabios que han muerto
solo soy un remedo de la mente ansiosa
y que si lloro o que si estoy en casa
eso basta
no me mires si tengo el alma de anís
el rostro más mezquino y enamorado de sí mismo
o si escribir sea mi oficio
como un marinero abandonado en el mar
o un gato en casa agena
no me mires un instante
mírame hasta volverme de piedra
y mi pecho se vuelva una paloma mensajera
el iris negro igual que las uvas en los viñedos
no llores como la nube al terminar la primavera
porque mi corazón es una flor marchita
en un jardín que pide mis lágrimas
y que el amor hace crecer las hierbas
no seas Puck ni me otorgues alas hasta tu cielo
no
no
no
no
yo no sé de las cosas profundas que acompañan
la mente loca de los sabios que han muerto
solo soy un remedo de la mente ansiosa
y que si lloro o que si estoy en casa
eso basta
no me mires si tengo el alma de anís
el rostro más mezquino y enamorado de sí mismo
o si escribir sea mi oficio
como un marinero abandonado en el mar
o un gato en casa agena
no me mires un instante
mírame hasta volverme de piedra
y mi pecho se vuelva una paloma mensajera
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