BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay alas que se entrometen
cuerpos que son celestes
ruinas que abruman con sólo
su peso
hojas podridas en lo material
del sol diario
un periódico atrasado
que busca entre la maleza,
ruidos austeros decapitaciones
de libélulas, monstruosidades
gestadas para ampliar la voz del enigma.
El misterio sucumbe
razonar es un enigma,
veloz en su altivo estandarte,
congeniando su augusto trayecto,
miro, asombrado las puertas entre abiertas
los giros lunares las danzas secretas
que derriban músculos y soy
perfume oscuro oculta naturaleza
de relámpago ocluido, zanjando
la cuestión
prometo el sínodo la materia azul celeste
los labios tan abiertos de tanta plegaria
irreal, ausente.
Busco y profiero gritos
meto el río entre mis dientes
perfumo la saliva con maderas orientales
y busco en la melaza indiscreta
la tarea que ha sido encomendada.
Por dioses taciturnos
que originan verbos inauditos
fosas anquilosadas en las cavernas ofendidas,
descubro mi axioma impenetrable
el ósculo indistinto que ironiza y procrea
la verdad que me ausenta
el óxido nitrato de todas las oraciones
la pocilga prometida
el áspero trato de un sargento
la metódica profanación de un selecto
cadáver
el furioso devenir de los ríos
la sorda enumeración de los paisajes
el recreo insomne de los trajes abandonados
la proliferación resonante de un cuerpo en avalancha
tardíamente.
Así
mis dedos introducen
llaves golpes de luz en los maizales antiguos
donde se gesta la invasiva proclama
el gesto iracundo la fábula erosionada
los amistosos reyezuelos que conquistaron
África, el ártico
la nieve acumulada en cada serrín de hoja
en cada serrín de flor nocturna.
Busco
la materia el dedo atrapado
en silogismos la aventura superflua
el cáncer de los dioses
que generaron la alabanza
la pradera resplandeciente y serena.
©
cuerpos que son celestes
ruinas que abruman con sólo
su peso
hojas podridas en lo material
del sol diario
un periódico atrasado
que busca entre la maleza,
ruidos austeros decapitaciones
de libélulas, monstruosidades
gestadas para ampliar la voz del enigma.
El misterio sucumbe
razonar es un enigma,
veloz en su altivo estandarte,
congeniando su augusto trayecto,
miro, asombrado las puertas entre abiertas
los giros lunares las danzas secretas
que derriban músculos y soy
perfume oscuro oculta naturaleza
de relámpago ocluido, zanjando
la cuestión
prometo el sínodo la materia azul celeste
los labios tan abiertos de tanta plegaria
irreal, ausente.
Busco y profiero gritos
meto el río entre mis dientes
perfumo la saliva con maderas orientales
y busco en la melaza indiscreta
la tarea que ha sido encomendada.
Por dioses taciturnos
que originan verbos inauditos
fosas anquilosadas en las cavernas ofendidas,
descubro mi axioma impenetrable
el ósculo indistinto que ironiza y procrea
la verdad que me ausenta
el óxido nitrato de todas las oraciones
la pocilga prometida
el áspero trato de un sargento
la metódica profanación de un selecto
cadáver
el furioso devenir de los ríos
la sorda enumeración de los paisajes
el recreo insomne de los trajes abandonados
la proliferación resonante de un cuerpo en avalancha
tardíamente.
Así
mis dedos introducen
llaves golpes de luz en los maizales antiguos
donde se gesta la invasiva proclama
el gesto iracundo la fábula erosionada
los amistosos reyezuelos que conquistaron
África, el ártico
la nieve acumulada en cada serrín de hoja
en cada serrín de flor nocturna.
Busco
la materia el dedo atrapado
en silogismos la aventura superflua
el cáncer de los dioses
que generaron la alabanza
la pradera resplandeciente y serena.
©