BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi pecho fue acariciado
en sombra augusta por tu
volumen nostálgico, invadiendo
la forma austera de mi omóplato
carcomido.
Mi cuerpo fue cera inventariada
fórmula emanada de cetros refulgentes.
Tu cuerpo, una mancha entre alcoholes
diminutos.
Mi pecho fue levemente acariciado,
ternura transformó tu cuerpo en ventana,
luminosa como un jueves eterno, en la mirada
divina.
Aleteando, un relámpago antiguo
quebró mis huesos, inútilmente,
fui creciendo hasta la huella efímera
del brazo.
Mi pecho fue rozado, sí, por alas
e hilos de pilares remotos.©
en sombra augusta por tu
volumen nostálgico, invadiendo
la forma austera de mi omóplato
carcomido.
Mi cuerpo fue cera inventariada
fórmula emanada de cetros refulgentes.
Tu cuerpo, una mancha entre alcoholes
diminutos.
Mi pecho fue levemente acariciado,
ternura transformó tu cuerpo en ventana,
luminosa como un jueves eterno, en la mirada
divina.
Aleteando, un relámpago antiguo
quebró mis huesos, inútilmente,
fui creciendo hasta la huella efímera
del brazo.
Mi pecho fue rozado, sí, por alas
e hilos de pilares remotos.©