spring
Sonriendo...
Preciosos versos Mireya, no hace falta invocar un nombre cuando todo tu ser grita su nombre, incluso el tiempo y el espacio pierden importancia cuando el sentimiento persiste e incluso, se agranda a través de la espera, un enorme placer leerte, besos.
El placer es para mi recibir tu visita Alejandra, siempre dejando un valioso aporte a lo que se quiere expresar. Un abrazo.