Siempre creí que el amor de mi vida había sido aquel.
Hasta que te encontré en aquella reunión de camaradería.
Yo no soy tu camarada, yo me muevo como el viento.
Pero te acercaste a mi lugar, porque eso haces tú
en tus maravillosas maneras de dar amor.
Me miraste a la cara, te mire de reojo y nos saludamos
de un beso.
Pasaron meses y supe que nos encontraríamos.
Nos encontramos y seguiste compartiendo conmigo
todas esas maravillosas maneras de dar amor...
Salvo una, salvo el amor romántico.
Yo te incité, traté de conquistarte de cualquier modo,
pero bueno no hubo caso.
Tú eras capaz de darme todo tu amor, menos ese.
Qué raro es todo lo que estoy escribiendo.
Porque así es como te quiero y así es como creo que debe de ser.
Así me das tu fuerza, tú eres el fuego que permanece perenne
y yo el aire que te inflama.
Pero no nos mezclamos de alguna forma,
así es como nuestras energías se desgastan.
De ti no sé más que el agua que puedo ver
en la delicadez de tus manos.
De ti sólo tu fuerza y tus maravillosas maneras
de dar amor.
Hasta que te encontré en aquella reunión de camaradería.
Yo no soy tu camarada, yo me muevo como el viento.
Pero te acercaste a mi lugar, porque eso haces tú
en tus maravillosas maneras de dar amor.
Me miraste a la cara, te mire de reojo y nos saludamos
de un beso.
Pasaron meses y supe que nos encontraríamos.
Nos encontramos y seguiste compartiendo conmigo
todas esas maravillosas maneras de dar amor...
Salvo una, salvo el amor romántico.
Yo te incité, traté de conquistarte de cualquier modo,
pero bueno no hubo caso.
Tú eras capaz de darme todo tu amor, menos ese.
Qué raro es todo lo que estoy escribiendo.
Porque así es como te quiero y así es como creo que debe de ser.
Así me das tu fuerza, tú eres el fuego que permanece perenne
y yo el aire que te inflama.
Pero no nos mezclamos de alguna forma,
así es como nuestras energías se desgastan.
De ti no sé más que el agua que puedo ver
en la delicadez de tus manos.
De ti sólo tu fuerza y tus maravillosas maneras
de dar amor.