Ligia Jocelyn
Poeta recién llegado
Te pensaré en esta noche
y me pregunto si escucharás
mis pensamientos que revolotean
buscando asilo en tu meditar.
Si te apetece mi nombre inhalar
si muy despacio me dejas pasar
en tus adentros, moviendo repisas
estoy segura, me puedo quedar.
¿Qué si jugamos a estar sin estar?
¿Qué si me dejas de una vez deslizar?
Lo dos contemplando lo que no fue
suave, bailando al anochecer.
Tú tocas mi pelo, y me dejas caer.
Sírvenos vino, como aquella vez
y hagamos mezclas de calor y piel
fundamos los miedos, estando cerca
haciendo lo demás desaparecer.
Y me pregunto si te está llegando
alguna brizna, un vago deseo
de dejar abiertas de par en par las puertas
para enredarnos en palabras y tibios silencios.
Puedes escoger no reparar
y culpar al desasosiego por la mañana
pero recuerda que no cerraste la ventana
y que eclipsarnos no fue casualidad.
y me pregunto si escucharás
mis pensamientos que revolotean
buscando asilo en tu meditar.
Si te apetece mi nombre inhalar
si muy despacio me dejas pasar
en tus adentros, moviendo repisas
estoy segura, me puedo quedar.
¿Qué si jugamos a estar sin estar?
¿Qué si me dejas de una vez deslizar?
Lo dos contemplando lo que no fue
suave, bailando al anochecer.
Tú tocas mi pelo, y me dejas caer.
Sírvenos vino, como aquella vez
y hagamos mezclas de calor y piel
fundamos los miedos, estando cerca
haciendo lo demás desaparecer.
Y me pregunto si te está llegando
alguna brizna, un vago deseo
de dejar abiertas de par en par las puertas
para enredarnos en palabras y tibios silencios.
Puedes escoger no reparar
y culpar al desasosiego por la mañana
pero recuerda que no cerraste la ventana
y que eclipsarnos no fue casualidad.