Julius 1200
Poeta fiel al portal
Quienes golpean con insistencia la puerta,
alcancen tal vez algún beso.
Y ofrezcan tal vez las rosas de largos cabellos.
Amorosamente ella pidió mil disculpas al
estrecharme fuertemente entre sus brazos.
Ella pedía disculpas y yo pensaba en la sangre
del viento
Pero esa noche ocurrió algo impensable, algo
por algo.
Por la noche los tacos resonantes volvieron al
piso muy impacientes.
Pero de súbito se detuvieron al linde de la puerta.
Yo percibía la respiración agitada. Yo captaba
pensando "de nada sirven las sonrisas falsas."
Transpiré: me palpitaron las sienes.
Con lentitud indecisa, estudiada estuvo allí
fijada y sin golpear la puerta de entrada.
Luego, como de puntillas los tacos se alejaron
despacio, luego a pasos más rápidos.
El ascensor que subía se sacudió un poco,
luego al descender me dí cuenta que los tacos
resonantes ya nunca más volverían...
alcancen tal vez algún beso.
Y ofrezcan tal vez las rosas de largos cabellos.
Amorosamente ella pidió mil disculpas al
estrecharme fuertemente entre sus brazos.
Ella pedía disculpas y yo pensaba en la sangre
del viento
Pero esa noche ocurrió algo impensable, algo
por algo.
Por la noche los tacos resonantes volvieron al
piso muy impacientes.
Pero de súbito se detuvieron al linde de la puerta.
Yo percibía la respiración agitada. Yo captaba
pensando "de nada sirven las sonrisas falsas."
Transpiré: me palpitaron las sienes.
Con lentitud indecisa, estudiada estuvo allí
fijada y sin golpear la puerta de entrada.
Luego, como de puntillas los tacos se alejaron
despacio, luego a pasos más rápidos.
El ascensor que subía se sacudió un poco,
luego al descender me dí cuenta que los tacos
resonantes ya nunca más volverían...