Regresaste de los cielos

ADEXFI

Poeta adicto al portal

REGRESASTE DE LOS CIELOS
(Poesía de C. Ficción)
*

Y tenía para contarle tantas cosas.
Quise salir a hacer amistad, cómo lo hacíamos.
También quise salir a pescar.
Te acuerdas?

Mas sólo obtuve traición y enemigos.
Salí a pescar
y no sabía dónde estaba la abundancia,
como Tú lo sabías. Y regrese sin nada.

Y sabes que, se arruinó mi balsa.
Y ya no puedo salir al mar en busca
de provisiones para subsistir
y pensé que aquí se había acabado todo.

Ya que no estabas Tú, para tomar el control.

Algo estoy perdiendo en mi - pensaba -
Aquí en mi corazón.
Y que no me podré librar de esto.

Cosas de la vida, una crisis existencial más
de mi octavo ego.
Bueno, me refugiaré en una de mis veinte
personalidades.

Pero no, esta vez no sería tan fácil.
Me siento tan derruido. Creo que todo acabo.
Buscare a tres “puntas” (amigos)
Escapare de todo esto. Para siempre.

Fue allí, cuando tuve un reencuentro
con alguien que ya había olvidado.

La puerta que daba a la calle está a medio abrir
y escuche que alguien se aproximaba
quien sería, pensé, y a esta hora,
pero al verlo, supe al instante quien era
y supe también que lo había querido tanto.

Que había compartido muchas cosas con Él
y que habíamos sido muy felices,
en un mundo completamente diferente,
donde no había conocimiento de la maldad.

Pero se fue de mi vida una noche de Abril,
digamos.
No se de donde vino, pero lo encontré
en su cama, y no lo pude despertar.
Salí a la calle corriendo en todas direcciones
sin saber que hacer.
Cuando regrese al “depa” vi que
Se lo llevaba una ambulancia.
Tenía 39 llagas mortales abiertas:
en la cabeza,
en los pulmones,
en el corazón,
en las manos,
en los pies...no, no sobrevivirá, pensé.

Yo estaba alcoholizado, corriendo tras
la ambulancia, que al final, perdí de vista.
Cuando llegue al lugar donde
unos seres alados lo metieron, me tuve
que quedar afuera, sentado al pie de un
portal, donde había una espada de fuego
impidiéndome la entrada.

Estuve esperando afuera, hasta el amanecer.
Luego regrese a casa. Ya nada sería igual,
sin Él.

De eso, fue hace tanto, pero tanto tiempo.

Ah, si, y cómo iba contando, aquel reencuentro,
lo sentía igual a mi, sintiendo lo que yo sentía,
pero lo vi tan diferente.
Ya no estaba cubierto de esas heridas mortales.

Había cambiado mucho.
Ahora era como una Luz que alumbraba más que el sol.
Emanando un Poder invencible.
Y sentí una alegría infinita.



Si. Me llamo por mi nombre e inmediatamente
reconocí esa voz,
no lo podía creer, casi llegue a pensar
que Él, me había olvidado por completo,
que se había ido de mi vida para siempre,
dejándome solo en este bus llamado dolor.

Deje uno de los cinco libros que estaba leyendo.
Deje tirado, el cigarrillo a la mitad.
Deje la “compu” prendida.
Olvide mi programa favorito de televisión.
Deje el móvil timbrando. La luz prendida.
Y una botella de Tequila y no se que más...
un amor imposible.

Solo abrí la puerta y salí corriendo.

Él estaba parado al pie de una escalera
que conducía hacía el cielo.
Corrí hacia Él
y como antes, apoye mi mano
en su hombro y subimos
aquella escalera blanca como las nubes
y nos desvanecimos en el firmamento.

Atrás quedaron mis cosas.
Una pizza calentando en el microondas.
El control de temperatura,
del agua para ducharme, prendido.
Mi traje, encima de mi cama,
para el desbande destructivo de fin de semana.

Y una billetera con todo mi sueldo,
que pensaba reventar ese sábado,
del cual pensaba, nadie me iba a poder
rescatar.

~~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~


 
Última edición:
REGRESASTE DE LOS CIELOS
(Poesía de C. Ficción)
*

Y tenía para contarle tantas cosas.
Quise salir a hacer amistad, cómo hacíamos.
También quise salir a pescar.
Te acuerdas?

Mas sólo obtuve traición y enemigos.
Salí a buscar provision para mis seres
queridos, y no sabía dónde estaba la abundancia, como Tú lo sabías. Y regrese sin nada.

Y sabes que, rompieron mi balsa.
Y ya no puedo salir al mar en busca
de provisiones para subsistir
y pensé que aquí se había acabado todo.

Algo estoy perdiendo en mi - pensaba -
Aquí en mi corazón.
Y que no me podré librar de esto.

Cosas de la vida, una crisis existencial más
de mi octavo ego.
Bueno, me refugiaré en una de mis veinte
personalidades.

Pero no, esta vez no sería tan fácil.
Me siento tan derruido. Creo que todo acabo.
Buscare a tres “puntas” (amigos)
Escapare de todo esto. Para siempre.

Fue allí, cuando tuve un reencuentro
con alguien que ya había olvidado.

La puerta que daba a la calle está a medio abrir
y escuche que alguien se aproximaba
quien sería, pensé, y a esta hora,
pero al verlo, supe al instante quien era
y supe también que lo había querido tanto.

Que había compartido muchas cosas con Él
y que habíamos sido muy felices,
en un mundo completamente diferente,
donde no había conocimiento de la maldad.

Pero se fue de mi vida una noche de Abril,
digamos. Se lo llevo una ambulancia.
Tenía 39 llagas mortales abiertas:
en la cabeza,
en los pulmones,
en el corazón,
en las manos,
en los pies...no, no sobrevivirá, pensé.

Yo estaba alcoholizado, corriendo tras la ambulancia, que al final, perdí de vista.
Cuando llegue al lugar donde
unos seres alados lo metieron, me tuve
que quedar afuera, sentado al pie de un
portal, donde había una espada de fuego
impidiéndome la entrada.

Estuve esperando afuera, hasta el amanecer.
Luego regrese a casa. Ya nada sería igual,
sin Él.

De eso, fue hace tanto, pero tanto tiempo.

Ah, si, y cómo iba contando, aquel reencuentro,
lo sentía igual a mi, sintiendo lo que yo sentía,
pero lo vi tan diferente.
Ya no estaba cubierto de esas heridas mortales.

Había cambiado mucho.
Ahora era como una Luz que alumbraba más que el sol. Y sentí una alegría infinita.



Si. Me llamo por mi nombre e inmediatamente
reconocí esa voz,
no lo podía creer, casi llegue a pensar
que me había olvidado por completo,
que se había ido de mi vida para siempre,
dejándome solo en este bus llamado dolor.

Deje uno de los cinco libros que estaba leyendo.
Deje tirado, el cigarrillo a la mitad.
Deje la “compu” prendida.
Olvide mi programa favorito de televisión.
Deje el móvil timbrando. La luz prendida.
Y una botella de Tequila y no se que más...

Solo abrí la puerta y salí corriendo.

Él estaba parado al pie de una escalera
que conducía hacía el cielo.
Corrí hacia Él
y como antes, apoye mi mano
en su hombro y subimos
aquella escalera blanca como las nubes
y nos desvanecimos en el firmamento.

Atrás quedaron mis cosas.
Una pizza calentando en el microondas.
El control de temperatura,
del agua para ducharme, prendido.
Mi traje, encima de mi cama, para el desbande destructivo de fin de semana.

Y una billetera con todo mi sueldo,
que pensaba reventar ese sábado,
del cual pensaba, nadie me iba a poder
rescatar.

~~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~


Que poema tan bello amigo Freddy, lo veo en clave cinematografica, me parece una peli de esas de fantasía y sentimientos que veo por la tele, me gusta mucho como lo has escrito y te felicito a tope por esta notable obra. Abrazote vuela. Paco.
 
Es extraño, cómo nos parecemos unos a otros.
Al fin y al cabo, todos somos Uno.
Pero es verdad que necesitamos al otro.
No obstante, prójimo es quien socorre al caído.
Luego por tanto, no todos valen.


Si bien, es cierto que en el Futuro ( muy lejano ) todos valdrán.
 
Que poema tan bello amigo Freddy, lo veo en clave cinematografica, me parece una peli de esas de fantasía y sentimientos que veo por la tele, me gusta mucho como lo has escrito y te felicito a tope por esta notable obra. Abrazote vuela. Paco.
Que poema tan bello amigo Freddy, lo veo en clave cinematografica, me parece una peli de esas de fantasía y sentimientos que veo por la tele, me gusta mucho como lo has escrito y te felicito a tope por esta notable obra. Abrazote vuela. Paco.

Que bueno que te pareció bello el mensaje.
Ese es el Sello que Dios a puesto en ti amigo.
Que no cambia las cosas buenas que tienes, solo amplía tus fronteras hacia lo sobrenatural.

Estoy predicando, perdóname
En el Nombre de Jesús
 
Última edición:
Es extraño, cómo nos parecemos unos a otros.
Al fin y al cabo, todos somos Uno.
Pero es verdad que necesitamos al otro.
No obstante, prójimo es quien socorre al caído.
Luego por tanto, no todos valen.


Si bien, es cierto que en el Futuro ( muy lejano ) todos valdrán.


Podemos sentir el sufrimiento
de un niño herido por una bala en Siria.
Sentimos el sufrimiento de sus padres,
como si fuera nuestro el sufrir.
Si todos somos uno.

Nommo amigo
 
REGRESASTE DE LOS CIELOS
(Poesía de C. Ficción)
*

Y tenía para contarle tantas cosas.
Quise salir a hacer amistad, cómo lo hacíamos.
También quise salir a pescar.
Te acuerdas?

Mas sólo obtuve traición y enemigos.
Salí a pescar
y no sabía dónde estaba la abundancia,
como Tú lo sabías. Y regrese sin nada.

Y sabes que, se arruinó mi balsa.
Y ya no puedo salir al mar en busca
de provisiones para subsistir
y pensé que aquí se había acabado todo.

Ya que no estabas Tú, para tomar el control.

Algo estoy perdiendo en mi - pensaba -
Aquí en mi corazón.
Y que no me podré librar de esto.

Cosas de la vida, una crisis existencial más
de mi octavo ego.
Bueno, me refugiaré en una de mis veinte
personalidades.

Pero no, esta vez no sería tan fácil.
Me siento tan derruido. Creo que todo acabo.
Buscare a tres “puntas” (amigos)
Escapare de todo esto. Para siempre.

Fue allí, cuando tuve un reencuentro
con alguien que ya había olvidado.

La puerta que daba a la calle está a medio abrir
y escuche que alguien se aproximaba
quien sería, pensé, y a esta hora,
pero al verlo, supe al instante quien era
y supe también que lo había querido tanto.

Que había compartido muchas cosas con Él
y que habíamos sido muy felices,
en un mundo completamente diferente,
donde no había conocimiento de la maldad.

Pero se fue de mi vida una noche de Abril,
digamos.
No se de donde vino, pero lo encontré
en su cama, y no lo pude despertar.
Salí a la calle corriendo en todas direcciones
sin saber que hacer.
Cuando regrese al “depa” vi que
Se lo llevaba una ambulancia.
Tenía 39 llagas mortales abiertas:
en la cabeza,
en los pulmones,
en el corazón,
en las manos,
en los pies...no, no sobrevivirá, pensé.

Yo estaba alcoholizado, corriendo tras
la ambulancia, que al final, perdí de vista.
Cuando llegue al lugar donde
unos seres alados lo metieron, me tuve
que quedar afuera, sentado al pie de un
portal, donde había una espada de fuego
impidiéndome la entrada.

Estuve esperando afuera, hasta el amanecer.
Luego regrese a casa. Ya nada sería igual,
sin Él.

De eso, fue hace tanto, pero tanto tiempo.

Ah, si, y cómo iba contando, aquel reencuentro,
lo sentía igual a mi, sintiendo lo que yo sentía,
pero lo vi tan diferente.
Ya no estaba cubierto de esas heridas mortales.

Había cambiado mucho.
Ahora era como una Luz que alumbraba más que el sol.
Y sentí una alegría infinita.



Si. Me llamo por mi nombre e inmediatamente
reconocí esa voz,
no lo podía creer, casi llegue a pensar
que El, me había olvidado por completo,
que se había ido de mi vida para siempre,
dejándome solo en este bus llamado dolor.

Deje uno de los cinco libros que estaba leyendo.
Deje tirado, el cigarrillo a la mitad.
Deje la “compu” prendida.
Olvide mi programa favorito de televisión.
Deje el móvil timbrando. La luz prendida.
Y una botella de Tequila y no se que más...
un amor imposible.

Solo abrí la puerta y salí corriendo.

Él estaba parado al pie de una escalera
que conducía hacía el cielo.
Corrí hacia Él
y como antes, apoye mi mano
en su hombro y subimos
aquella escalera blanca como las nubes
y nos desvanecimos en el firmamento.

Atrás quedaron mis cosas.
Una pizza calentando en el microondas.
El control de temperatura,
del agua para ducharme, prendido.
Mi traje, encima de mi cama,
para el desbande destructivo de fin de semana.

Y una billetera con todo mi sueldo,
que pensaba reventar ese sábado,
del cual pensaba, nadie me iba a poder
rescatar.

~~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~


me parece una interesante autoreflexión, siempre es grato leerte Freddy, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba