John Mejía
Poeta asiduo al portal
Me dejo llevar por el roce de tus manos,
y tus dedos me hacen un manuscrito,
lleno de tus huellas imborrables,
y lo dulce de tu aliento.
Me dejo llevar por tus labios,
por tus besos apresurados,
por el calor entre tu piel y la mía,
y cada palabra salida del alma.
Me dejo llevar en tus sueños,
en tus deseos más intensos,
entre la llovizna de amor que te satura,
entre aquel amanecer en mis brazos.
Me dejo llevar por el aire que respiras,
por las ganas que de tu pecho destilan,
por el placer de sentirte sólo mía,
por ese sentimiento que no nos deja en paz.
Pero hoy te dejo surtida de mi presencia,
tapizada de mis caricias,
envestida de mi hombría,
y llena de todo lo que soy.
Me dejo llevar por ti,
-pincelada de belleza.