Saxotenor
Poeta recién llegado
Es un día hermoso y
como siempre, di las gracias a mí
DIOS, por un nuevo amanecer.
El frío implacable del umbral, mas
el agua que acaricia mi completo
cuerpo y haciendo despertar cada una
de mis células, me dispuso a continuar.
Pude darme cuenta que cerca de mí,
sé expandía un juvenil y fresco aroma,
un cálido sentir me estremeció, fue
cuando aprecie una vez mas, la maravilla
que entre tantas, mi Señor me presenta.
Se trata de una hermosa, distinguida y
fascinante mujer, venía tras de mí, sin
poder contenerme, disminuí mis pasos y de
cálido, paso a un ardiente sentir, al
rozarme esplendorosa majestad.
A partir de ese momento, no desperdicie
minuto alguno, para observar centímetro a
centímetro, cada una de sus partes; son
el logro de la perfección del escultor natural
y Todopoderoso.
Había una mágica atracción, que me empujaba a
oír su preciosa voz; cosa que daba por hecho y
descubrir de una vez su rechazo o aceptación.
En tanta belleza humana, llena de ternura,
amplia y certera en su caminar y exquisita
mujer; no podía haber rechazo ni gesto que,
turbara tanto esplendor y sus ojos pude ver.
Ojos que encierran paz, ternura, travesura,
pasión, amistad y lo más importante AMOR.
DIOS bendiga sus divinos pies, ya que ellos
sostienen y guían a tan precioso Ser.
Y a su vez Padre Eterno, de nuevo me hagas
tener, este hermoso sueño y ver a mí querer.