BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ay de tu mano, amor,
que gira sola, alrededor.
Ay de tu mano, amor,
que busca brazos en soledad.
Ay de tus palabras, amor,
siempre buscando la realidad.
Ay de tus hombros, partidos,
sí, por la mitad.
Ay de tu girasol eterno, donde
segundos pasan como una eternidad.
Ay de la piedra y del mar,
del reloj lanzado a las olas
de ultramar.
Ay del carbón y del lápiz,
del boscaje interior, que tapa
las avenidas con su rigor.
Ay, sí, de todos y cada uno
de nosotros, amor. Busquemos
el aire, aún no es tarde,
busquemos la pasión-.©
que gira sola, alrededor.
Ay de tu mano, amor,
que busca brazos en soledad.
Ay de tus palabras, amor,
siempre buscando la realidad.
Ay de tus hombros, partidos,
sí, por la mitad.
Ay de tu girasol eterno, donde
segundos pasan como una eternidad.
Ay de la piedra y del mar,
del reloj lanzado a las olas
de ultramar.
Ay del carbón y del lápiz,
del boscaje interior, que tapa
las avenidas con su rigor.
Ay, sí, de todos y cada uno
de nosotros, amor. Busquemos
el aire, aún no es tarde,
busquemos la pasión-.©