Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca podre olvidar
la blanca liviandad
de su erguidos senos,
en un océano sin limite
de mis febriles noches,
dos lunas en el espacio
de mi visión enajenada
las que en su desnudez,
desafiaron mi cordura
.
Jamás olvidaré
aquella larga tarde
de lujuria enardecida,
hollando el huerto
de su terreno fértil
o su carisma pícara
cuando mirándome,
mi hombría saboreaba
.
Fue una tarde sin fin,
las horas discurrieron
como vaga exhalación
de un soñoliento eco,
el silencio sin habla
en su difunta tumba,
el tiempo detenido
como vahído seco,
y la mente encallada
absorta en el vacío
.
El alarido de los perros
interrumpió la calma,
el tiempo despertó
de su profundo sueño,
el silencio habló
con elocuencia clara
y lucida la mente
se incorporó al instante
.
Me despedí de la mujer
de los senos de luna,
fue una tarde de amor
y de lujuria,
interludio para vivir ajeno
del tirano tiempo,
pero acompañado
del silencio amigo
.
Fueron los perros
y sus graves alaridos
que interrumpieron
el interludio amante,
pero hay que darle crédito
a los perros,
son también amigos
y se merecen
disfrutar cual otros
de su tarde
.
RReyes
la blanca liviandad
de su erguidos senos,
en un océano sin limite
de mis febriles noches,
dos lunas en el espacio
de mi visión enajenada
las que en su desnudez,
desafiaron mi cordura
.
Jamás olvidaré
aquella larga tarde
de lujuria enardecida,
hollando el huerto
de su terreno fértil
o su carisma pícara
cuando mirándome,
mi hombría saboreaba
.
Fue una tarde sin fin,
las horas discurrieron
como vaga exhalación
de un soñoliento eco,
el silencio sin habla
en su difunta tumba,
el tiempo detenido
como vahído seco,
y la mente encallada
absorta en el vacío
.
El alarido de los perros
interrumpió la calma,
el tiempo despertó
de su profundo sueño,
el silencio habló
con elocuencia clara
y lucida la mente
se incorporó al instante
.
Me despedí de la mujer
de los senos de luna,
fue una tarde de amor
y de lujuria,
interludio para vivir ajeno
del tirano tiempo,
pero acompañado
del silencio amigo
.
Fueron los perros
y sus graves alaridos
que interrumpieron
el interludio amante,
pero hay que darle crédito
a los perros,
son también amigos
y se merecen
disfrutar cual otros
de su tarde
.
RReyes
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