En mi oído el corazón

Arnet Fatheb Grothen

Poeta que considera el portal su segunda casa
xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y por ello he colocado en mi oído el corazón.
 
Última edición:
xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y para ti he colocado en mi oído el corazón.


Delicado, humano, profundamente tierno poema.
Fue un placer leerte, saludos cordiales :)
 
xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y para ti he colocado en mi oído el corazón.
Muy bueno, bella manera de contarlo en tus versos amigo Arnet, me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.
 
Ser compañero que avanza con su línea paralela ya sea por senderos o laberintos, con la seguridad que ofrece el sentimiento, muy bello este poema que te expresa. Un saludo y cordial abrazo.



xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y por ello he colocado en mi oído el corazón.
 
xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y por ello he colocado en mi oído el corazón.


Expresiones de sentimientos para detectar esos espacios y
rutas que son paralelismo de seguridad. formas abiertas y
jadeos de dificultad. saludos por la intensidad expuesta.
saludos amables de luzyabsenta
 
Ser compañero que avanza con su línea paralela ya sea por senderos o laberintos, con la seguridad que ofrece el sentimiento, muy bello este poema que te expresa. Un saludo y cordial abrazo.

Gracias Nancy, me alegra leer tu comentario, sobre todo ahora que las cosas han cambiado tanto y poco puedo conectarme y publicar, ya pronto cambiaran y espero que nos crucemos mas a menudo.
 
xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y por ello he colocado en mi oído el corazón.

Definitivamente bello tu poema, muy dulce y mucha ternura en tus enamorados versos., Gracias por compartir.-
 
xp69vt.jpg


En mi oído el corazón



Hoy tan solo con mirarte pude ver tu honda tristeza,
tu comparsa de rincones solo exilia su morada,
las ventiscas de pasado decoloran tu mirada
y te ciñe a laberintos donde prima la crudeza.

Solo quiero al abrazarte que te quede esta certeza:
tienes mi hombro de pañuelo y mi pecho de almohada;
que yo intento comprenderte, aunque sólo digas nada
y mis manos en tu espalda te conforten con terneza.

Que callarme es mi manera de entender tu diacronía:
cada palmo en cada errancia que tú evocas cuestionando,
como si importara tanto dueño ser de la razón.

Del albor hasta el poniente te acompaña mi empatía;
mi respiro que es tan tuyo que de amor voy suspirando
y por ello he colocado en mi oído el corazón.
Eso latidos y la traducción de ello...
Ingeniosas letras Arnet..

Saludos mi buen amigo!!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba