BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Torres heladas
desgranan sus tristes
sentencias, conservadas
a distancia, por guardianes
de barro y niebla. Tiembla,
la efigie demolida de algún
viejo dictador, en la ensenada
cumple su cometido de espaldas
a la sanción. Busca en su apertura,
símbolos degradados, bocas inciertas
de rasgos anodinos. Busca,
en la permeable bajamar, signos
distantes de serpientes embotelladas,
cae la rama de alguna ígnea ciudadela.
Signos contrarios derriban hombres sepultados,
címbalos de fuego, cinturas infinitas
de acuáticos ánades.
Yo miro la escena, compungido
y derrotado, los músculos renacen
como agua dormida o cansada.
©
desgranan sus tristes
sentencias, conservadas
a distancia, por guardianes
de barro y niebla. Tiembla,
la efigie demolida de algún
viejo dictador, en la ensenada
cumple su cometido de espaldas
a la sanción. Busca en su apertura,
símbolos degradados, bocas inciertas
de rasgos anodinos. Busca,
en la permeable bajamar, signos
distantes de serpientes embotelladas,
cae la rama de alguna ígnea ciudadela.
Signos contrarios derriban hombres sepultados,
címbalos de fuego, cinturas infinitas
de acuáticos ánades.
Yo miro la escena, compungido
y derrotado, los músculos renacen
como agua dormida o cansada.
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