Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy mi día,
es mi día.
Absorbida entre el mal genio,
los cólicos,
la desesperación
el dolor.
La pena,
el no entender el bendito horóscopo,
la locha
y la lucha.
Esa manera que tienen los demás
de decirte qué hacer
sin tú entender por qué se debe hacer.
No escuchar,
si no oír.
No oír
jamás.
Sentir todas las emociones del mundo
en un latido.
Morirse de solo silencios.
Exponerse alegre
cuando se está triste.
Mi día, es mi día.
Abnegada para el trabajo,
mientras me regaña mi jefa,
el cliente,
la clienta,
y todo aquel que se sienta con derecho a gritarme.
La soga que aprieta el cuello
y las hormonas revueltas.
Los libros que no parecen terminarse
cuando se les lee en la noche
y los momentos en los que
se es
mal interpretada.
Tener esperanzas
y creer en lo bueno
cuando se está acostumbrada
a esperar lo malo.
¡Qué día
de mi día!
Tener lo que más se quiere
tan lejos,
mientras me encuentro en la soledad más grande.
Sin un abrazo,
sin un beso,
sin un consuelo
en mi día
de mi día.
es mi día.
Absorbida entre el mal genio,
los cólicos,
la desesperación
el dolor.
La pena,
el no entender el bendito horóscopo,
la locha
y la lucha.
Esa manera que tienen los demás
de decirte qué hacer
sin tú entender por qué se debe hacer.
No escuchar,
si no oír.
No oír
jamás.
Sentir todas las emociones del mundo
en un latido.
Morirse de solo silencios.
Exponerse alegre
cuando se está triste.
Mi día, es mi día.
Abnegada para el trabajo,
mientras me regaña mi jefa,
el cliente,
la clienta,
y todo aquel que se sienta con derecho a gritarme.
La soga que aprieta el cuello
y las hormonas revueltas.
Los libros que no parecen terminarse
cuando se les lee en la noche
y los momentos en los que
se es
mal interpretada.
Tener esperanzas
y creer en lo bueno
cuando se está acostumbrada
a esperar lo malo.
¡Qué día
de mi día!
Tener lo que más se quiere
tan lejos,
mientras me encuentro en la soledad más grande.
Sin un abrazo,
sin un beso,
sin un consuelo
en mi día
de mi día.
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