Camy
Camelia Miranda
Se ensancha un cantar,
ese que hace tiritar el vuelo,
que levanta la mirada
y procura el sostén.
Las letras en coplero
se anidan sin permiso,
desvisten al jornalero en el alba,
encajan con el trinar de pajarillos
y surcan las cuestas debajo del sombrero.
¡Hermosa!
con los coros en paralelo
y un estribillo para tararear,
así es,
quien se sentó y deletreó su sentir
justamente en el cenit de sus dedos,
inclinando una melodía
a los pies de los crepúsculos.
Sabana, Sabana…
se escucha desde el pentagrama
y el alma del buen Simón;
despuntando un grito llanero,
cabalgando amoríos de ciénaga
y dejando en tinajeros,
las penas de sus pupilas en recorrido.
Cuenta y canta,
canta y cuenta,
esa tonada se lleva en los pasos;
desde el arrullo mañanero
hasta que el corazón se aderece.
(Publicado en Mundo Poesía el 11 de Marzo del 2010)