Jean Picazo
Poeta recién llegado
Reír sin querer, así de pronto, y llorar a la vez, sin control ni pudor, con el corazón inflamado que busca salvaje romper el pecho a latidos y reventar sobre el mundo en miles de colores nunca antes conocidos. La sangre ebullendo, rabiosa marabunta en busca desesperada de ese tóxico invisible que pareciera fluir por las venas, pero que no está en ningún lado. Sin embargo huele, huele a tu pelo, sabe a tus labios, suena a tus silencios.
Todas las ideas terminan en ti, la música habla de ti, el mundo se trata de ti. Mi cuerpo entero te busca, mi mente raptada te llama, te recorre, te intenta asimilar sin lograrlo. Mi vida entera se detiene para verte entrar.
Carajo. Así no se puede trabajar.
Jean Picazo
Todas las ideas terminan en ti, la música habla de ti, el mundo se trata de ti. Mi cuerpo entero te busca, mi mente raptada te llama, te recorre, te intenta asimilar sin lograrlo. Mi vida entera se detiene para verte entrar.
Carajo. Así no se puede trabajar.
Jean Picazo