Atardecer dorado

Halcon 0

Poeta que considera el portal su segunda casa

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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver
la última nieve
de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba
el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque
se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol
de la tarde,
recostados en la suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían en silencio las caricias
a los abrazos

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos
caminaron
por el cielo
de los días olvidados


Y entre aquellos cañaverales,
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos,
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas
que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido.

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol

Mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


.....de un halcón

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Bellas imágenes labradas para la unión inefable de amantes seducidos e imbuidos de la Naturaleza. Felicidades y Saludo afectivo de Julius 1200.
 
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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver la última nieve de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol de la tarde,
recostados en suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían el silencio a las caricias

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos caminaron
por el cielo de los días olvidados

Y entre aquellos cañaverales
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol,
mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


.....de un halcón

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Idílica escena en un hermoso paisaje, poema de iniciación al amor y al sexo a bordo de tu sensible y bella escritura. te felicito, me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.
 
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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver la última nieve de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol de la tarde,
recostados en suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían el silencio a las caricias

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos caminaron
por el cielo de los días olvidados

Y entre aquellos cañaverales
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol,
mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


.....de un halcón

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Maravilloso vuelo Halcón, imágenes que cautivan y embelesan, hermoso tu romántico paisaje entre sensuales dorados.
Con mucho placer he disfruta de tu inspiración, feliz domingo.
 
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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver
la última nieve
de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba
el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque
se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol
de la tarde,
recostados en la suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían en silencio las caricias
a los abrazos

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos
caminaron
por el cielo
de los días olvidados


Y entre aquellos cañaverales,
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos,
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas
que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido.

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol

Mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


.....de un halcón

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Me ha gustado mucho el ambiente y la escena de ese poema muy trabajado y pulido.
Tu poesía cambia amigo Halcón, y ya vuelas por otras partes dejando nostalgia al alma...
Enhorabuena amigo poeta, con mi amistad poética Amarilys
 
El último sol de la tarde7 se va tornando dorado/ y vuelan las ilusiones/ en el paisaje... enamorado.
Un placer estar en tus letras, Un saludo cordial desde Venezuela y la invitación a leer:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/liberando-los-fantasmas.654274/#post-6400957

Gracias por su presencia y por su generoso comentario amigo Benigno. Siempre será un placer recibirle en mi espacio poético.
Un abrazo desde los cielos de este halcón.
 
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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver
la última nieve
de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba
el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque
se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol
de la tarde,
recostados en la suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían en silencio las caricias
a los abrazos

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos
caminaron
por el cielo
de los días olvidados


Y entre aquellos cañaverales,
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos,
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas
que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido.

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol

Mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


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Bellas pinceladas bucólicas, es un poema sensorial, como si fuera un bello cuadro de emociones.
Además, muy dulce.
Saludos poeta, que inicies una gran semana :)
 
Nostálgicos versos para ese atardecer que siempre te acompaña con la belleza que lo describes, grato leerte en esta tarde. Un saludo y gran abrazo amigo Halcón.


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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver
la última nieve
de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba
el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque
se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol
de la tarde,
recostados en la suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían en silencio las caricias
a los abrazos

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos
caminaron
por el cielo
de los días olvidados


Y entre aquellos cañaverales,
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos,
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas
que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido.

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol

Mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


.....de un halcón

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En aquel atardecer dorado
de campos de primavera,
donde desde sus verdes praderas,

aún se podía ver
la última nieve
de los montes de Abril,
en medio
de tus ojos almendrados

Ya se veía como se acercaba
el color de Mayo,
que entre los pinos del bosque
se dejaba sentir su olor,
mientras el vientre blanco
de aquellas palomas torcaces
resplandecían en el ocaso

Y aprovechando el último sol
de la tarde,
recostados en la suave hierba,
dos cuerpos,
como si fueran hilo y aguja,
cosían en silencio las caricias
a los abrazos

Y mientras, entre los lirios,
una oruga afanosa
tejía el capullo
donde pronto la crisálida
se habría de convertir en mariposa,
nuestros besos
caminaron
por el cielo
de los días olvidados


Y entre aquellos cañaverales,
donde se escondían
los dragones blancos
de nuestros destinos,
perdimos la virginidad
aquella tarde de abril
bajo el dulce olor de los pinos

Y aquellas blancas mariposas
que danzaban
en el viento cada mañana,
se encontraron perdidas
sin su ritual
de cada amanecer

Y entre la bruma vespertina
de aquella tarde,
el humo de una vieja chimenea,
dejó un epitafio
de almas que se perdieron
en los bosques
de sauces moribundos

Y al caer la noche,
como golondrinas
que regresan a sus nidos,
pues se acerca la oscuridad
de lo desconocido.

Las luciérnagas iluminaron
los sueños de las chicharras,
que con su mudo canto
despidieron al último
rayo de sol

Mientras las lágrimas
de la luna,
inundaron con el rocío
de su escarcha
a las rosas dormidas
de nuestras ilusiones


.....de un halcón

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Opino como los demás , que tu versar ha cambiado tu modo de presentar el escena y el remate del Halcón volando. Aprovecho para felicitarte por tu galardón bien merecido en tan poco tiempo. Te dejaré algo en tu perfil, te pido que lo mires, un abrazo grande.-
 

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