Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aunque no lo creas,
sigo siendo prisionero
de tu cárcel.
Ya no queda en mi,
la libertad de esa alma
que cada amanecer,
pacientemente te esperaba
Ya no se lo que es sentirte,
cuando de madrugada
despierto,
y a mi lado,
pasa ese tren que lleva
escrito tu nombre
y no se detiene
El viento llega,
y la torrencial lluvia
me azota el alma
emborrachándome
de tus recuerdos,
y mis sabanas tiemblan
de frío,
como ancianos en sus lechos
sin tener tu abrigo
Poco a poco amaina la lluvia,
y en la empapada fachada
de la casa de mi misterio,
se dibujaban las sombras,
de lo que nos amamos
en aquel mes que colmaste
mis deseos
De tus cabellos empapados
escapaban como si fueran perlas,
cataratas de un cielo
azul intenso
que resplandecían en tus ojos
Y a coro, como si se
pusieran de acuerdo,
se apagaron las estrellas
de la noche,
para ocultar tus lágrimas.
Y me dejaron ciego
en mi angustia
de perder por momentos
el brillo de tu mirada
Necesito volver a perderme
en el coral nacarado
de tu sonrisa.
Y en el silencio de aquellos
húmedos labios
interrumpido solo
por el canto de los pájaros
Sentir de nuevo el olor de la dulce fragancia del azahar
de la mañana,
que desprendia tu cuerpo,
cuando mis manos
acariciaban tu pelo
Y cuando solos
aquel gorrión y yo,
impacientes
en aquel parque,
esperábamos tu encuentro,
para darnos
nuestro primer beso
.....de un halcón