Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
TELESCOPIO
eres como la bola de nieve que se le parece a la luna
creciente resplandor
en forma y en tamaño
acechante satélite
que multa por exceso de celeridad
tu sospecha y la mía son la imagen de la tinta reseca
cuando tenue y tibia
aproximas tus besos al resabio
que en nuestra orfandad
pobló desiertos que eran playas
dos desafortunados desafiantes
reflejan la miseria de una infancia desprovista
cuando amasas ventura entre mis clavículas
sin hosanna
somos ángeles de felpa
sobre el tapiz en que se derraman las almas con un solo verso
acaso orígenes de un arquetipo
para enamoradizos que aman sin ideas
y por las corazonadas
va este brindis sin nada que olvidar
y bebo de tu copa
de tu copa vacía
del alma de mi alma
fuiste segundo plato tras el fruto prohibido
mi cuerpo de longitud cero
criará vello entre demonios
congélame en este mordisco
antes de que el júbilo me apriete las mandíbulas
ahógame encima de Dios
para llorar universos
no pienses en mí cuando llueva
no soy una canción romántica
que vaya a penetrar tu conciencia
solo sé luna
disco flotante
pues una lágrima en verso y una luna sin cielo
no están hechas para contar estrellas
ni burbujas
somos la profundidad que no tiene fin
la superficie con la que el cosmos se lava
la lentitud
con la que hormigo tus cráteres
vives para mi esencia
sin tiempo ni espacio
siempre nos quedará la poesía
para un comienzo
y otro alma
eres como la bola de nieve que se le parece a la luna
creciente resplandor
en forma y en tamaño
acechante satélite
que multa por exceso de celeridad
tu sospecha y la mía son la imagen de la tinta reseca
cuando tenue y tibia
aproximas tus besos al resabio
que en nuestra orfandad
pobló desiertos que eran playas
dos desafortunados desafiantes
reflejan la miseria de una infancia desprovista
cuando amasas ventura entre mis clavículas
sin hosanna
somos ángeles de felpa
sobre el tapiz en que se derraman las almas con un solo verso
acaso orígenes de un arquetipo
para enamoradizos que aman sin ideas
y por las corazonadas
va este brindis sin nada que olvidar
y bebo de tu copa
de tu copa vacía
del alma de mi alma
fuiste segundo plato tras el fruto prohibido
mi cuerpo de longitud cero
criará vello entre demonios
congélame en este mordisco
antes de que el júbilo me apriete las mandíbulas
ahógame encima de Dios
para llorar universos
no pienses en mí cuando llueva
no soy una canción romántica
que vaya a penetrar tu conciencia
solo sé luna
disco flotante
pues una lágrima en verso y una luna sin cielo
no están hechas para contar estrellas
ni burbujas
somos la profundidad que no tiene fin
la superficie con la que el cosmos se lava
la lentitud
con la que hormigo tus cráteres
vives para mi esencia
sin tiempo ni espacio
siempre nos quedará la poesía
para un comienzo
y otro alma