BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Encuentro ramas,
desdenes, ocupaciones
malvadas, símbolos
perdidos de ti y de mí.
Rechazos, vaivenes,
indicaciones fraudulentas,
impresiones subjetivas
recuerdos erosionados,
fórmulas del deseo
que abandonamos
siendo tan jóvenes.
Entre estos pinares,
en aquellos agujas,
en estos luceros,
dentro de esas botellas,
olvidamos nuestra esencia.
Y fuimos cobardes,
nos amilanamos, y recorrimos
senderos aparte.
Destruimos lo único
que significaba algo
entre nosotros: huellas,
y silencios, risas y lavas,
insondables de nuestros
labios concomitantes.
Y fluimos hacia el bosque
obscuros, derribados, despectivos.
Huraños de nuestro propio
silencio.©
desdenes, ocupaciones
malvadas, símbolos
perdidos de ti y de mí.
Rechazos, vaivenes,
indicaciones fraudulentas,
impresiones subjetivas
recuerdos erosionados,
fórmulas del deseo
que abandonamos
siendo tan jóvenes.
Entre estos pinares,
en aquellos agujas,
en estos luceros,
dentro de esas botellas,
olvidamos nuestra esencia.
Y fuimos cobardes,
nos amilanamos, y recorrimos
senderos aparte.
Destruimos lo único
que significaba algo
entre nosotros: huellas,
y silencios, risas y lavas,
insondables de nuestros
labios concomitantes.
Y fluimos hacia el bosque
obscuros, derribados, despectivos.
Huraños de nuestro propio
silencio.©