EL IMIAMENSE
Poeta
Mi lengua
Siempre que puede
regresa mi lengua a tus labios.
A tus discretos labios,
blancos y salobres
rodeados de una amplia ribera
que permite mezclar todos tus jugos.
Siempre que puede
se pierde mi lengua en tu monte.
Un monte que a veces
va poco despejado por falta de tiempo
y desgarra mi cutis con algunas espinas.
Siempre que puede
navega mi lengua en tus aguas.
Entre las aguas saladas y dulces
que forman un delta,
en ese triángulo impúdico
por el que se arrastran
los muchos sedimentos
que desembocan en mi abismo.
Siempre que puede
regresa mi lengua a tus labios.
A tus discretos labios,
blancos y salobres
rodeados de una amplia ribera
que permite mezclar todos tus jugos.
Siempre que puede
se pierde mi lengua en tu monte.
Un monte que a veces
va poco despejado por falta de tiempo
y desgarra mi cutis con algunas espinas.
Siempre que puede
navega mi lengua en tus aguas.
Entre las aguas saladas y dulces
que forman un delta,
en ese triángulo impúdico
por el que se arrastran
los muchos sedimentos
que desembocan en mi abismo.
Copyright EL IMIAMENSE 2018
Última edición: