Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
Termina la noche
del cálido embrujo
y comienza
esa magia del amanecer.
En él despiertan
los cantos dormidos
de tiernas gotas de rocío,
que como fantasmas
levitan en la bruma del alba
que se levanta del río
Los sarmientos de los viñedos
se van desperezando,
y esperan
ese primer rayo,
de un sol labriego y abrasador
que transfigura las cosas.
Mientras una colmena
de abejas,
en la oquedad de un árbol,
despierta
con su zumbido laborioso,
al ciervo que duerme bajo él
ufano y hermoso
Fardos de heno
esperan a ser recogidos,
en la riera del camino apilados
y los ganados que han salido a pastar al sol de Abril
y que de cerca por un perro
son vigilados
Y mientras que los ciruelos silvestres lucen al sol
sus mejores galas,
plagados de hermosas
flores de colores rosados,
en contraste,
una bandada de grajos,
que con su negro plumaje,
semejan periódicos quemados,
que el viento levanta del suelo
cuando echan a volar asustados
Y en las pequeñas lagunas
que la lluvia invernal ha formado,
ya se escucha el croar
de los machos de las ranas,
que entre los juncos
el calor del sol
ha despertado
El sol, que en su cenit
de buenas mañanas,
pastorea un rebaño
de escasas nubes,
que el viento aleja
hacia las montañas,
mientras la sombra
de un halcón,
se recorta patrullando
por sus cielos
buscando el desayuno
de la mañana
Nuevos brotes verdes reverdecen
en troncos y ramas,
y contemplándolos
rejuvenece mi alma,
pues paseando entre
caminos de tierra y viñedos,
es cuando desaparecen todos mis miedos
y recupero la calma
Y aunque las lágrimas
de mis ojos hayan querido
amargar mi soledad,
en esa plena naturaleza,
solos, mis pensamientos y yo,
despertamos entre mis recuerdos
y encontramos la plena
felicidad
.....de un halcón
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