Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Disculpadme.
Debo confesarle que esta noche la he soñado.
Soñé por un instante que era mía.
Que como el rayo su calor me sumergía.
Soñé en mi pecho con su pecho delicado.
Con su mirada y su sonrisa recatada.
Soñé que hacían eco en el vacío nuestros nombres.
Que su caricia y mi caria eran susurro.
Soñé despierto que en un sueño la besaba.
Que me rozaba, me fundía y me elevaba.
Disculpadme.
Se que mi osadía la incomoda.
Tan solo fue un instante nuestro encuentro
y en ese instante su presencia fue destello.
Usted no es mía aunque en mi pecho esté grabada.
Se que no soy lo que usted está buscando.
Pero, lo siento,su imagen me enloquece.
De corazón, disculpadme bella dama.
Debo confesarle que esta noche la he soñado.
Soñé por un instante que era mía.
Que como el rayo su calor me sumergía.
Soñé en mi pecho con su pecho delicado.
Con su mirada y su sonrisa recatada.
Soñé que hacían eco en el vacío nuestros nombres.
Que su caricia y mi caria eran susurro.
Soñé despierto que en un sueño la besaba.
Que me rozaba, me fundía y me elevaba.
Disculpadme.
Se que mi osadía la incomoda.
Tan solo fue un instante nuestro encuentro
y en ese instante su presencia fue destello.
Usted no es mía aunque en mi pecho esté grabada.
Se que no soy lo que usted está buscando.
Pero, lo siento,su imagen me enloquece.
De corazón, disculpadme bella dama.
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