Teo Moran
Poeta fiel al portal
Quisiera ser el ave sujeta al viento,
su caricatura endeble en la rama,
en la gravedad del profundo abismo,
ser la parte indeleble de su sombra
que con los jirones de las hojas secas
tiñe sus plumas ajadas por el tiempo.
Quisiera ser el obstinado recuerdo
que queda en la penuria del sueño,
un acústico trueno en la tempestad
que con su salva da vida al muerto,
toma del huerto las hojas yermas
y quema con sus besos en el trigal.
Quisiera ser la maleza del camino
en las ondas indiferentes del río,
en las esfinges rectas de los juncos,
el cric cric incesante del grillo
y oír su melodía imperturbable
en el cristal bruñido del cauce.
Quisiera ser parte de su vida,
desplegar mis alas alabastrinas
y como un ángel guardián amarla,
con cada gota de sangre derramada
y aún a costa de perder el cielo,
sin temor, entre mis brazos darle cobijo.
Quisiera ser solo un hombre
en la inmensidad del universo,
un ángel que se arrancó sus alas
y hoy vaga desnudo por el suelo,
el guardián del amor que cobija
y lleva el aroma de su amada.