BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entonces el hombre procrea
y sacia su enorme angostura nívea
y satisface su intensa memoria
y crepita junto a bosques eternos
y maneja el auto y dirime deudas
y mata siendo un psicópata en palabras
rico en acentuaciones prototipo
de dios sin inmortalidad alguna.
Es entonces el hombre, determinado,
feliz, contento, agrimensor de su disputa,
hermafrodita de complexión bastante desastrosa.
Es un hombre. Mirando
sus complejos de cerca, inferior
al estante que agiganta, su célula
y su mensaje embotellado.
Es entonces el hombre. Reina
de festivales atontados, de revoluciones
ridículas, de patética agonías
de sombras enérgicas que combaten,
no puede ser más que
un psicópata sin crimen,
una mancha en el expediente,
una venganza sin estilete,
un criminal desdentado,
un ladrón devoto de la amnistía
entre ángeles y sueños abortados
es una arteria destrozada por la morfina.
y sacia su enorme angostura nívea
y satisface su intensa memoria
y crepita junto a bosques eternos
y maneja el auto y dirime deudas
y mata siendo un psicópata en palabras
rico en acentuaciones prototipo
de dios sin inmortalidad alguna.
Es entonces el hombre, determinado,
feliz, contento, agrimensor de su disputa,
hermafrodita de complexión bastante desastrosa.
Es un hombre. Mirando
sus complejos de cerca, inferior
al estante que agiganta, su célula
y su mensaje embotellado.
Es entonces el hombre. Reina
de festivales atontados, de revoluciones
ridículas, de patética agonías
de sombras enérgicas que combaten,
no puede ser más que
un psicópata sin crimen,
una mancha en el expediente,
una venganza sin estilete,
un criminal desdentado,
un ladrón devoto de la amnistía
entre ángeles y sueños abortados
es una arteria destrozada por la morfina.