Regresó como siempre lo hace
envuelta de bruma y noche clara,
intempestiva, en forma de verso,
mostrando la redondez maravillosa de sus senos,
clavando la negrura de sus ojos
como banderillas en mi cuello.
Su presencia inevitable
me desnuda el alma con su boca de pan.
Mátame, ven, mátame !Asesino!
Me dice provocando la pasión,
Entonces:
Tomo la geometría perfecta de sus labios
y dulcemente al besarla,
fluye el verso ondulado, silencioso
paralelo a su cuerpo,
el que escribe mi mano
acentuando su sexo.
Luego la sacudo apretando su verbo hasta asfixiarla.
La maldigo y la bendigo a la vez,
clavando la pluma en el papel
y borracho de insomnio........
La pierdo en el alba.