BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gusta tocar tu mano
en el resplandor de la noche
cuando obtengo secreto placer
y el resto es habitado por el silencio.
Cuando las normas tropiezan
con antiguos periódicos atrasados,
donde emiten sus particulares estertores
las radiografías de la ausencia.
Y es entonces, mientras la paciencia
es un crimen que se agota, cuando
renazco del fósil y de la angustia,
e introduzco mis dedos llenos de llanto
en la alcoba que premeditas.
©
en el resplandor de la noche
cuando obtengo secreto placer
y el resto es habitado por el silencio.
Cuando las normas tropiezan
con antiguos periódicos atrasados,
donde emiten sus particulares estertores
las radiografías de la ausencia.
Y es entonces, mientras la paciencia
es un crimen que se agota, cuando
renazco del fósil y de la angustia,
e introduzco mis dedos llenos de llanto
en la alcoba que premeditas.
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