Eloisa Curiel
Poeta recién llegado
Déjame ser el refugio de tus penas,
Ser los brazos donde descanse tu alma,
Déjame con una abrazo aliviar tus penas y con un beso secar tus lágrimas.
Deja que mis brazos sean tu aliento,
Deja que mis besos recorran tu alma.
Deja tu cansancio al lado de la puerta
Deja que los botones de tu camisa sean el cansancio del día a día.
Deja que mis manos toquen tu pecho.
Deja que mis besos recorran tu cuerpo
Y por un instante y solo un instante ser el refugio de tus penas
Ser los brazos donde descanse tu alma,
Déjame con una abrazo aliviar tus penas y con un beso secar tus lágrimas.
Deja que mis brazos sean tu aliento,
Deja que mis besos recorran tu alma.
Deja tu cansancio al lado de la puerta
Deja que los botones de tu camisa sean el cansancio del día a día.
Deja que mis manos toquen tu pecho.
Deja que mis besos recorran tu cuerpo
Y por un instante y solo un instante ser el refugio de tus penas